2015-05-01

TRABAJO ¿A CUALQUIER PRECIO? ¡TRABAJO. TRABAJO DIGNO. TRABAJO SEGURO!

 AIZU !!!

Pastoral Obrera / Langile Pastoraltza Bilbao. Abril 2015. AIZU 62.


TRABAJO ¿A CUALQUIER PRECIO?
¡TRABAJO. TRABAJO DIGNO. 
TRABAJO SEGURO!

Estamos ante dos fechas de especial significación para el mundo del trabajo. El 28 de Abril es la Jornada Mundial por la Salud y la Seguridad en el Trabajo y el 1º de mayo, la Fiesta Internacional de los trabajadores y trabajadoras.

Hoy en este asunto del trabajo, ya casi no nos extraña nada. Las cifras del desempleo siguen creciendo, muchas personas ven como cada vez es más difícil acceder a un empleo y engrosan la cifra de parados de larga duración, más si se es joven, inmigrante o vas cumpliendo años…

Ganar 3 euros a la hora, hacerse autónomo para poder trabajar por cuenta ajena, trabajar doce horas con un contrato a media jornada, trabajar sólo dos o tres horas o cuando a la empresa le viene bien, no tener contrato, que si el seguro no cubre o se recorta en seguridad…

Parece que con tal de tener un trabajo hay que aceptar cualquier cosa. La precariedad, la flexibilidad, la falta de prevención de riesgos laborales, el recorte en derechos y recursos sociales, las dificultades para la negociación colectiva,… se han instalado en nuestro día a día.

Esto no es vida, ni realización personal. Entonces cuando el trabajo no es vida ¿Qué podemos decir y qué podemos hacer? Ésta es una cuestión que continuamente debemos provocar desde nuestra conciencia humana, sociopolítica, cristiana

Gritemos ¡Trabajo Sí, pero no a cualquier precio!
¡TRABAJO. TRABAJO DIGNO. TRABAJO SEGURO!

RECORMANOS ALGUNOS DATOS 
  • En el Estado se han destruido 3,75 millones de puestos de trabajo, con una cifra de paro del 26% de la población activa. En CAV: 15%
  • Hay 1,8 millones de hogares con todos sus miembros en paro. 
  • La pobreza severa (vivir con menos de 307 euros al mes), se extiende a tres millones de personas.
Benedicto XVI lo expresaba con claridad “Los pobres son en muchos casos el resultado de la violación de la dignidad del trabajo humano, bien porque se limitan sus posibilidades (desocupación, subocupación), bien porque se devalúan «los derechos que fluyen del mismo, especialmente el derecho al justo salario, a la seguridad de la persona del trabajador y de su familia» (Caritas in Veritate nº63)

¡EL TRABAJO ES PARA LA VIDA!

Necesitamos trabajo. Un trabajo digno, seguro y saludable. En palabras de S. Juan Pablo II “cada trabajo se mide sobre todo con el metro de la dignidad del sujeto mismo del trabajo, o sea de la persona, del hombre que lo realiza”. (Laborem Exercens nº6)

La siniestralidad laboral no deja de ser la trágica manifestación de una cadena de abusos que los trabajadores y trabajadoras pagan con sus vidas. Necesitamos, como insiste el lema de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), sumar esfuerzos; ¡Unirnos en la construcción de una cultura de la prevención en materia de salud y la seguridad en el trabajo!

No podemos permanecer callados ante este drama humano que oscurece los horizontes vitales de tantas personas y familias. Tenemos el deber de cuidarnos unos de otros y responsabilizarnos de las personas más desfavorecidas.

LA PERSONA ES LO PRIMERO