2015-05-24

Ebanjelioa irudietan



El Espíritu de Dios nos hace más humanos. Nos ayuda a profundizar en el misterio que somos para descubrir la imagen y semejanza de Dios, que llevamos impresa en nosotros. Nos hace comprender que la fragilidad no es impedimento para seguirlo. Que la incoherencia entre la fe que profesamos y la manera que tenemos de vivir es el reflejo del camino que nos queda por recorrer.
Cuando los demás encuentran en nuestro corazón un lugar donde descansar de la exigencia, pueden ser ellos mismos sin miedo de perder el amor...entonces encuentran paz. La paz es presencia de Espíritu de Dios. Se sienten amadas, perdonadas, invitadas a ser mejores personas.
Hay muchos que antes de encontrarse con Dios personalmente han pasado por un corazón humano y compasivo, pero también existen muchos que aún no conocen al Dios verdadero lamentablemente porque no han encontrado a nadie que les hable de Él como Padre de amor y bondad.
Pidamos a Dios que la efusión de su Espíritu sobre nosotros nos haga más humanos entre nosotros para que podamos ser más hermanos.