2015-04-02

Ebanjelioa irudietan


El seguimiento a Jesús no puede darse desde la obligación o el miedo. El verdadero seguimiento comienza en el corazón, en el deseo profundo de configurar la propia vida con la vida de Jesús. Y en este sentido vemos porqué muchos se embarcan en seguirlo con grandes manifestaciones de renuncia e incluso de heroísmo, pero a mitad de marcha sucumben y caen. Seguir a Jesús es un acto de la voluntad enamorada. Una voluntad que encuentra “su motor secreto” en el amor…
P. Javier Rojas, sj