2015-04-18

Ebanjelioa irudietan


Continuidad Jesús histórico-Cristo de la fe. Lo que pide Tomás es más que una verificación empírica, es mucho más que simplemente ver a Jesús: quiere meter el dedo en el agujero de los clavos y la mano en su costado. Tomás quiere comprobar que el Resucitado es el Crucificado. Tomás quiere estar seguro de que la vida de Jesús no ha sido inútil, que su opción por los pecadores, por los enfermos y los marginados,… que su manera de entender el Reino ha sido acogido por Dios. A Tomás no le vale cualquier resucitado. Tomás quiere estar seguro de que Dios apuesta por la bondad frente a la maldad de todos los sistemas, sean civiles o religiosos, sean conservadores o revolucionarios, porque no debemos olvidar que Jesús fue condenado por el Templo y la autoridad civil, pero que también les resultaba molesto a los que defendían la violencia como medio de transformación política. Tomás quiere estar seguro de que las víctimas de todos los tiempos son rehabilitadas por Dios en el Resucitado injustamente crucificado. Tomás quiso dar por bueno el viernes santo: Jesús no se pudo salvar a sí mismo, pero ha sido salvado por el Padre. Ante esta evidencia no puede menos que exclamar agradecido: “¡Señor mío y Dios mío!”. 
P. Angel Mª Ipiña, csv