2015-03-28

Ebanjelioa irudietan


Más de lo que podemos soñar y desear,
más de lo que podemos anhelar y esperar, nos amas Tú.
Más de lo que nadie nos ha amado y amará,
más de lo que somos capaces de amar, nos amas Tú.
Nuestra vida, desde el vientre materno,
es una historia de amor que penetra y fecunda
todos los rincones de nuestro ser 
haciéndonos vivir, crecer y madurar a ritmo de más humanidad.
Y, día a día, el manantial de tu amor se desborda y riega nuestro espíritu,
nuestros sueños y proyectos, nuestros sentidos y tiempo,
manteniéndonos lúcidos en la travesía del desierto.
La creación entera siente tu amor y, a veces, gime y, otras, canta agradecida
porque en sus dolores de parto se siente acompañada y realizada,
con luz en su horizonte y esperanza renovada en tus brazos.
Las cruces que encontramos en el camino, a lo largo de las estaciones y años,
nos ofrecen luz y vida, nos liberan de cárceles y condenas,
de desengaños y tinieblas, porque Tú estás en ellas.
Tanto nos amas Tú que, a pesar de las noches y oasis,
somos personas que alzamos la vista y miramos con esperanza,
fijos los ojos en Jesús, iniciador y meta de nuestra aventura.
Y nuestro caminar, hasta llegar a tu regazo, será una historia de amor
llena de sorpresas y encuentros, de lágrimas, dudas y gozos
que nos harán madurar como hijas e hijos con espíritu
para vivir liberad@s la fraternidad.
¡Cómo brilla tu luz en nuestra oscuridad al amarnos como nadie sabe amar!
Florentino Ulibarri