2015-03-21

40 días con losúltimos - 2015


LA SALUD: EL AUMENTO DE LA EXCLUSIÓN SOCIAL CONLLEVA UN AUMENTO DE LOS PROBLEMAS DE SALUD FÍSICA Y MENTAL DE LA POBLACIÓN.

La relación entre exclusión social y salud es estrecha y bidireccional. Las condiciones de vida determinan la salud física de los individuos, de tal forma que el desempleo, la pobreza y las privaciones inciden negativamente en la salud física y mental de quienes las padecen. Por otro lado, la presencia de estos problemas de salud puede constituir un fuerte obstáculo para la integración social y laboral.
El aumento del desempleo y la pobreza está emperorando poco a poco las condiciones de vida de la población. Desde 2007 se ha duplicado el volumen de personas que declaran haber pasado hambre. En uno de cada cinco hogares excluidos hay algún problema de depresión o salud mental.
A pesar de la crisis, la gran mayoría de la población sigue teniendo acceso a la atención sanitaria. Debido al comienzo de la aplicación en varias Comunidades Autónomas de la reforma sanitaria aparece de nuevo población sin cobertura sanitaria. La evidencia más dramática del impacto de la crisis en la salud se manifiesta en el aumento de la población que no puede comprar medicamentos debido a los bajos ingresos y el incremento del copago.

LA PALABRA NOS ILUMINA

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían: “Éste es de verdad el profeta.” Otros decían: “Éste es el Mesías.” Pero otros decían: “¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?” Y así surgió entre la gente una discordia por su causa. Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima. 
Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y éstos les dijeron: “¿Por qué no lo habéis traído?” Los guardias respondieron: “Jamás ha hablado nadie como ese hombre.” Los fariseos les replicaron: “¿También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa gente que no entiende de la Ley son unos malditos.” Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo: “¿Acaso nuestra ley permite juzgar a nadie sin escucharlo primero y averiguar lo que ha hecho?” Ellos le replicaron: “¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas.” Y se volvieron cada uno a su casa.
Juan 7,40-53

PARA NUESTRA ORACIÓN

De nuevo la persona de Jesús suscita preguntas que llevan a un rechazo inmediato por su procedencia y linaje familiar. La reacción de la gente desvela su incapacidad para comprender a Jesús cuando se parte de esquemas preconcebidos que se revelan insuficientes para abrirnos al misterio de la persona de Jesús.
Sin embargo algunos como los guardias reconocen que el modo de hablar de Jesús es único y diferente hasta el punto de no atreverse a detenerlo. Los fariseos les insultan y desprecian como ignorantes.
Señor Jesús, tu nombre habla de salvación-salud. Que tu salvación nos traiga la salud de cuerpo y espíritu. Que nos sane sobre todo de nuestras enfermedades que nos llevan a rechazar a los profetas, a los que piensan distinto a nosotros, a los que no soportamos.
Que en este camino de Cuaresma hagamos silencio para escuchar las preguntas que nos planteas a cada uno y nos demos cuenta de los esquemas preconcebidos desde los que miramos a las personas y al mundo. ¡Señor Jesús sálvanos, danos la salud!