2015-03-29

40 días con los últimos - 2015


A LAS PUERTAS DE LA PASCUA

Si has ido siguiendo diariamente esta campaña, aquí te dejamos: a las puertas de la Vigilia Pascual, momento central de todo el año cristiano.
Este camino cuaresmal era el que hacían los catecúmenos en la iglesia primitiva para incorporarse a la comunidad por el bautismo.
El Evangelio de hoy te incorporara al movimiento de muerte y se apunta la resurrección de Jesús.
Jesús vino a salvar lo que estaba perdido. Los 40 días los hemos vivido en el horizonte de los excluidos, los descolgados de la sociedad, a los que hemos dejado perderse. El Señor, como buen samaritano, se acerca al que está caído y apaleado al borde del camino, lo monta en su cabalgadura y lo cuida. “Vete y haz tú lo mismo”.
Después de estos 40 días esperamos que se te hayan abierto los ojos para ver a los caídos, y reconocerte a ti mismo como menesteroso y necesitado de los demás y de la misericordia de Dios.

LA PALABRA NOS ILUMINA

Faltaban dos días para la Pascua y los Ázimos. Los sumos sacerdotes y los escribas pretendían prender a Jesús a traición y darle muerte....

“Ésta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos. Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios.”...

“¿Qué hago con el que llamáis rey de los judíos?” Ellos gritaron de nuevo: “¡Crucifícalo!”...

Al llegar el mediodía, toda la región quedó en tinieblas hasta la media tarde. Y, a la media tarde, Jesús clamó con voz potente: “Eloí, Eloí, lamá sabktaní.” Que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?” Y Jesús, dando un fuerte grito, expiró...

El centurión, que estaba enfrente, al ver cómo había expirado, dijo: “Realmente este hombre era Hijo de Dios.”...

Pilato se extrañó de que hubiera muerto ya; y, llamando al centurión, le preguntó si hacía mucho tiempo que había muerto. Informado por el centurión, concedió el cadáver a José. Éste compró una sábana y, bajando a Jesús, lo envolvió en la sábana y lo puso en un sepulcro, excavado en una roca, y rodó una piedra en la entrada del sepulcro. María Magdalena y María la de José observaban dónde lo ponían.

PARA NUESTRA ORACIÓN

Hemos caminado 40 días con los últimos de España en 2015.
En este camino cuaresmal hacia la Pascua deseo que hayas dejado de ser un turista de la Cuaresma, que pasa sin fijarse, y te hayas convertido en un caminante que se hace cargo (que carga con) de lo que le rodea y sobre todo, un peregrino que sigue al Maestro.
En palabras de Josep María Ballarin en su libro “Francesco”:
El turista es quien pasa sin carga ni dirección.
El caminante es quien ha tomado la mochila y busca.
El peregrino es, además de ir cargado y de buscar, sabe arrodillarse cuando es preciso.
¡Señor! Todas nuestras sendas te son familiares, porque has pasado por ellas. ¡Señor, te esperamos!