2015-03-25

40 días con los últimos - 2015


LOS CÍRCULOS ABIERTOS A LA NOVEDAD.

Las instituciones del bienestar se enfrentan en España a un endiablado escenario de círculos viciosos que, a su vez, aparecen anillados entre sí constituyendo una malla cada vez más difícil de deshacer:
1. El círculo de la desconfianza: la corrupción real o percibida refuerza la desafección institucional el desapego político y el relativismo ético
2. El círculo del resentimiento: el asalariado medio, el que tiene nómina, siente que está perfectamente controlado por Hacienda; sin embargo, considera que otras personas, menos controladas que él defraudan, lo que provoca un profundo malestar y sensación del ciudadano de ser un cliente.
3. El círculo de la impotencia política: quienes creen que el poder político está condicionado por los intereses del poder económico se muestran menos satisfechos con la democracia, confían menos en la capacidad de la política para reducir desigualdades económicas.
4. El círculo de la exclusión: la exclusión social y el abstencionismo electoral se solapan, generando una radical exclusión política de las personas y los colectivos más vulnerables y más necesitados de la existencia de un Estado del bienestar consolidado.
5. El círculo de la precarización laboral.
6. El círculo del sentimiento de desamparo de las clases medias y bajas.

LA PALABRA NOS ILUMINA

A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María.
El ángel, entrando en su presencia, dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.” Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquél.
El ángel le dijo: “No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.”
Y María dijo al ángel: “¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?”
El ángel le contestó: “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible.”
María contestó: “Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.” Y la dejó el ángel.
Lucas 1, 26-38

PARA NUESTRA ORACIÓN

Señor quiero elevarte un canto después de contemplar este mundo tan encerrado en sí mismo. Tu palabra sembrada en nosotros, está a modo de semilla, queriendo alumbrar este mundo. Este mundo está preñado de Ti, pero no lo sabe. Basta con un despertar. Si nos diéramos cuenta de esto desaparecería toda desconfianza, resentimiento, impotencia, exclusión, inestabilidad y desamparo.
Sólo puedes ser Tú, quien nos hagas ver esto. Cuando nuestro oídos no saben que las necesidades de este mundo a través de los excluidos y marginales proceden de ti... estamos abortando un mundo como quiere tu Espíritu: el mejor de los mundos posibles...