2015-03-22

40 días con los últimos - 2015




Me llamo Ignacio, integrante de la Familia Marianista de España, pertenezco a una de sus ramas, la rama religiosa.
La persona de Jesús me sedujo desde pequeño y mi vida es un intento de seguir sus pisadas por los caminos de la historia que me toca vivir.
Mi sueño es pertenecer al grupo de los samaritanos actuales del mundo.





CAER EN TIERRA, MORIR Y DAR FRUTO.

El enfoque de esta semana está tejido con el hilo de la compasión y del empadronamiento en el barrio samaritano, donde habitan los descartados, marginados y excluidos del planeta. Toda crisis es un discernimiento, que nos da pistas para saber dar el siguiente paso con confianza y en la buena dirección.
No hay respuestas ciertas a preguntas apocalípticas,como saber qué sociedad puede salir de la crisis o qué salida de la crisis impulsará esta sociedad.
Es un intento de bucear en la situación presente que estamos viviendo, teniendo como base el capítulo sexto del VII Informe Foessa. El lunes se ilumina con la imagen del morir-fructificar para brotar una sociedad y un hombre nuevos. El martes, se hace una invitación a no defraudar, especialmente , el sueño de Dios para con los hombres. El miércoles se ilumina el ser círculos abiertos para acoger al diferente, al distinto, al otro... en la mesa del mundo. El jueves se intenta pasar de lo material a lo espiritual, apuntando a una sociedad del bienser. El viernes, se sueña la salida de la crisis, no con la violencia de la revolución sino con la batalla de la conversión personal. El sábado se apuesta por un futuro de luz, que se escapa de las manos que quieren atraparlo y no dejarlo alumbrar.

LA PALABRA NOS ILUMINA

En aquel tiempo, entre los que habían venido a celebrar la fiesta había algunos griegos; éstos, acercándose a Felipe, el de Betsaida de Galilea, le rogaban:
“Señor, quisiéramos ver a Jesús.” Felipe fue a decírselo a Andrés; y Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. Jesús les contestó:
“Ha llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del hombre. Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.
Ahora mi alma está agitada, y ¿qué diré?: Padre, líbrame de esta hora. Pero si por esto he venido, para esta hora. Padre, glorifica tu nombre.”
Entonces vino una voz del cielo: “Lo he glorificado y volveré a glorificarlo.” La gente que estaba allí y lo oyó decía que había sido un trueno; otros decían que le había hablado un ángel. Jesús tomó la palabra y dijo: “Esta voz no ha venido por mí, sino por vosotros. Ahora va a ser juzgado el mundo; ahora el Príncipe de este mundo va a ser echado fuera. Y cuando yo sea elevado sobre la tierra atraeré a todos hacia mí.” Esto lo decía dando a entender la muerte de que iba a morir.
Juan 12, 20-26

PARA NUESTRA ORACIÓN

Señor, pido de corazón, que nos des el coraje de abrir nuestros ojos a la realidad. No nos gusta lo que vemos, pero es la que tenemos, y estamos llamados , de forma samaritana, a curar, vendar, y sanar su respirar.
Te doy gracias , porque quieres que participemos contigo en esta misión de dar a luz un mundo mejor y hacer que sea más justo, fraterno y gozoso.
Te alabo porque nos enseñaste que no hay mejor espiritualidad que la entrega generosa en favor de nuestros hermanos los hombres como Tú hiciste.