2015-03-15

40 días con los últimos - 2015



Me llamo Pachi Canseco, soy religioso marianista sacerdote.
La frase de Jesús: “He venido para que tengáis vida y vida en abundancia” me acompaña desde la muerte de mi padre en la Navidad de 1979. En el desconcierto fue un regalo que me abrió a una vida nueva.
Las comunidades de Vallecas y La Línea me enseñaron el evangelio de los sencillos.




LA FRACTURA SOCIAL SE ENSANCHA:
INTENSIFICACIÓN DE LOS PROCESOS DE EXCLUSIÓN EN ESPAÑA DURANTE 7 AÑOS.

El título de este capítulo del VI Informe FOESSA nos sitúa muy bien ante una realidad de nuestro país: una fractura social creciente. La precariedad social que apuntaban los informes anteriores de los años 2007 y 2009 ha quedado constatada en este informe del año 2013.
La exclusión en un sentido más moderado afecta a una 25% de la población. Sin embargo la exclusión más severa, con problemas de vivienda, salud y relaciones sociales, se ha incrementado en un 82% y está afectando de forma muy sustancial a 5 millones de personas. En total, en España hay 11.746.000 personas excluidas.
Esta evolución presenta un riesgo real de dualización de la sociedad española lo que tendrá consecuencias en el propio modelo económico, en la vida política e institucional y en el modelo de convivencia.
Aquí se está produciendo lo más grave de la fractura social de nuestro país que nos acabará afectando antes o después a todos.

LA PALABRA NOS ILUMINA

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo:
Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.
Juan 3,14-21

PARA NUESTRA ORACIÓN

Jesús elevado en la cruz es signo y oferta de salvación. Manifiesta el amor inmenso del Padre por el mundo, un amor que le lleva a entregar a su Hijo para que el mundo se salve por él. Ese amor de Dios es criterio de discernimiento para todos nosotros: ¿me acerco a la luz o prefiero las tinieblas?
La fractura social que afecta a 12 millones de personas pone ante cada uno de nosotros un modelo social, del que somos participes, que genera una gran desigualdad e injusticia; un modelo social en el que unos disfrutamos de muchas oportunidades y otros carecen de lo más básico.
Padre, ayúdanos a mirar a tu Hijo Jesús en la cruz y en los crucificados. Que en este camino de Cuaresma esa mirada nos abra a tu amor por el mundo y nos transforme en profetas y samaritanos que no dan rodeos sino que se detienen ante el hermano excluido.
¡Señor, que sepamos amar como tú amas!