2015-02-06

Ebanjelioa irudietan


«La mayoría de nosotros, que hemos sido educados en la ética judeocristiana, nos esforzamos para vivir una vida correcta. Estamos convencidos de que es preferible ser honesto, justo, abierto y amable, en vez de cruel y embaucador. Nos esforzamos por alcanzar un ideal de honestidad y cuando menos presentarnos a la vista de los demás como personas con escrúpulos, sino inclinaciones a mentir ni embaucar. Pero está también siempre el otro dentro de nosotros, el otro que mentiría y que embaucaría, al que los demás le tienen sin cuidado, porque es egoísta y avaro. Podemos tratar de vivir de acuerdo con los diez mandamientos, pero debemos recordar que éstos no serían necesarios si no existiese una tendencia a transgredirlos dentro de todos nosotros –eso es, a matar, a embaucar, a codiciar, a robar. A este otro lado más oscuro dentro de nosotros mismos podemos llamarle la “sombra. Todos tenemos un lado sombrío, un aspecto de nosotros mismos que contradice la imagen que presentamos a los demás».
John A. Sanford