2015-02-05

Ebanjelioa irudietan


«Partamos de una constatación evidente: no es lo mismo conocer una cosa que re-conocerla. El conocimiento descubre la estructura interior y exterior de las cosas, pero no dice nada sobre su sentido y su procedencia última. El re-conocimiento taladra la realidad hasta descubrirla como don de alguien para mí, para nosotros. Para conocer las cosas no hace falta la fe. Re-conocerlas en su calidad de don no es posible sin ella».
José Antonio García, SJ