2015-02-25

40 días con los últimos - 2015



NOS CREEMOS LOS MEJORES, LOS ELEGIDOS

En la práctica, los avances en la reforma social histórica han sido un entreverado de reivindicaciones, resistencias, conflictos sociales, acción colectiva y pactos abiertos o relativamente implícitos entre capital y trabajo con la mediación del Estado.
Los pactos sociales, sean de gran calado (caso del Pacto de la Moncloa en 1977 o del Pacto de Toledo en 1995) o fruto del goteo de acuerdos puntuales en materias de protección social (dependencia, desempleo, infancia y familia, etc.) han comprendido casi siempre no solo transacciones entre los requerimientos del mercado y las demandas sociales, sino también pactos en torno al perfeccionamiento de la democracia.

LA PALABRA NOS ILUMINA

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús y Él se puso a decirles: Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás.
Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás.
Lucas 11, 29-32

PARA NUESTRA ORACIÓN

Somos esclavos de nuestros esquemas, nos creemos los mejores, los elegidos. Esta es la fuente de toda exclusión, rechazo, enfrentamiento con los que no son como nosotros o nos son de los nuestros.

Nos creemos libres porque nosotros decidimos a qué y a quien adoramos, nuestros ídolos. En ellos nos encerramos. No somos conscientes que la verdadera libertad viene de una mente y un corazón abierto, en búsqueda. La humanización progresiva no va a surgir de nuestras seguridades egoístas, marginadoras e injustas. Por eso seremos precedidos y juzgados por los que vienen de lejos, por los que están abiertos y en búsqueda de la verdad, la justicia, la paz, el respeto... ellos serán los dueños y los jueces porque han encontrado la Verdad y con ella la libertad, la verdadera y única libertad instalada en el corazón al sentirse hijos del único Padre y hermanos de todos.

Te pido Señor la humildad necesaria para entender, estar abierto y esforzarme por una búsqueda de la auténtica libertad que consiste en identificarme progresivamente y totalmente con el mensaje y la conducta de tu Hijo.