2015-02-21

40 días con los últimos - 2015


LA TARJETA DE CRÉDITO VALE MÁS QUE EL DNI

A medida que las políticas públicas pierden ambición universalista, dejan de ser espacios para la cooperación, el reconocimientoy el encuentro, y se convierten en campos de batalla donde distintos colectivos sociales pugnan por recursos cada vez más escasos.
Son cambios que están modificando la concepción del individuo y de lo colectivo, del papel de los medios y los fines. Por ello, el reto que se plantea es ambicioso. Y como tal, se entiende como oportunidad pues, si el modelo actual ha constatado su fracaso, estamos en disposición de impulsar uno nuevo. Para ello, nuestro objetivo necesario es remoralizar nuestras preferencias como ciudadanos; fortalecer los valores cívicos y que estos se vean reforzados con la regulación necesaria.
La necesidad de un nuevo proyecto social que abandone la lógica del «crecimiento sin sociedad» surge de cada uno de los capítulos del Informe. 
No es cierto (ni asumible) que no se pueda hacer nada más que lo que se está haciendo. Esto no es posible sin el fortalecimiento de los valores cívicos de la sociedad civil, capaz de construir y reivindicar unas instituciones verdaderamente éticas y democráticas, que se hagan cargo de los más vulnerables como prioridad para construir un verdadero desarrollo desde el bien común.


LA PALABRA NOS ILUMINA

En aquel tiempo, Jesús vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: “Sígueme.” Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió. Leví ofreció en su honor un gran banquete en su casa, y estaban a la mesa con ellos un gran número de publicanos y otros. Los fariseos y los escribas dijeron a sus discípulos, criticándolo: “¿Cómo es que coméis y bebéis con publicanos y pecadores?” Jesús les replicó: “No necesitan médico los sanos, sino los enfermos. No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores a que se conviertan.”
Lucas 5,27-32


PARA NUESTRA ORACIÓN

Las personas que no tienen acceso al mercado laboral, al carecer de políticas estables que garanticen sus derechos, van formando parte de la población excluida, que en España representa el 25% de la población.
La exclusión más severa, con problemas de vivienda, salud, relaciones personales... afecta a 5 millones de personas. Ahí se produce la fractura social de nuestro país, lo que más nos puede acabar afectando a todos.
Se va pasando de un modelo de sociedad cimentado en un contrato social a uno basado en un contrato privado. Lo que antes eran derechos garantizados para todos, se va reconfigurando en un modelo de aseguramiento personal. Al final la tarjeta de crédito tiene más valor que el DNI.
Leví y Zaqueo eran publicanos, tenía sus rentas. En el encuentro con Jesús viven la conversión. 
¡Señor que ante los bienes no nos situemos como propietarios sino como administradores!