2014-10-12

Ebanjelioa irudietan


He escuchado decir muchas veces que a los amigos los encontramos en los momentos difíciles, pero yo creo que este pensamiento es incompleto. Los verdaderos amigos se alegran con tu alegría, estallan de gozo con tu felicidad y se emocionan con tus logros… Mostrar pena y compasión por otro cuando se encuentra en situación desfavorable es fácil. Pero alegrarse al mismo nivel, por la felicidad del otro eso requiere un corazón grande y humilde.
Por ello el Reino de los Cielos es semejante a las bodas que aquel Rey preparó en honor de su hijo porque para entrar hay que ser capaz de salir de sí mismo para entrar en el gozo de otro.
Antes de terminar quisiera compartir con ustedes este pensamiento de José Luis Martín Descalzo «Una buena sonrisa es más un arte que una herencia. Algo que hay que construir pacientemente, laboriosamente, con equilibrio interior, con paz en el alma, con un amor sin fronteras. La gente que ama mucho sonríe fácilmente, porque la sonrisa es, ante todo, una gran fidelidad a sí mismo. Un amargado jamás sabrá sonreír. Menos, un orgulloso»