2014-07-30

Ebanjelioa irudietan

Admiro profundamente a las personas capaces de decir la verdad delante de los poderosos y autoritarios y de oponerse a las injusticias y a los atropellos. De desafiar a los abusivos y a la maldad aun a costa de su propio bienestar.
En estos días he tenido la bendición de estar con esa clase de gente. Pacíficos pero firmes. Serenos y a la vez muy seguros. Claros en sus miradas y con sus corazones ardientes. No se puede ni se debe concertar con el mal y con las tropelías. Lo malo es malo, acá y en la China. Y lo bueno siempre procede de Dios.
Me nace, pues este agradecimiento, que deseo compartir con ustedes, porque siempre hay personas que se convierten en modelos de vida, por su actuar y por su “modo de proceder” (término bien ignaciano que representa concretamente lo que deseo exponer aquí).
Por esas personas que el Señor pone en mi camino quiero dar gracias hoy. Porque siento que son invitaciones de lo alto para oponerme con armas pacíficas pero firmes a toda clase de atropellos a mis hermanos y a mí misma. La pedagogía del Señor es maravillosa y me siento como su “alumna mimada y consentida” en el aula de la vida.
@Ale Vallina