2014-07-18

Ebanjelioa irudietan

No hay día de nuestras vidas en el que el Señor no salga a nuestro encuentro...
Nuestro apuro, nuestras distracciones cotidianas, esa vorágine en la que vivimos impiden, en ocasiones, que lo reconozcamos...Pero Él está siempre, más cerca de nosotros que nuestra propia piel. Nos alivia, nos auxilia con nuestras cargas y nos arranca una sonrisa aún en medio de las dificultades.
@Ale Vallina