2014-06-05

Ebanjelioa irudietan

Luz de Dios, disipa la tiniebla de mis dudas y guíame.
Fuego de Dios, derrite el hielo de mi indiferencia y abrásame.
Torrente de Dios, fecunda los desiertos de mi vida y renuévame.
Fuerza de Dios, rompe las cadenas de mis esclavitudes y libérame.
Alegría de Dios, aleja los fantasmas de mis miedos y confórtame.
Aliento de Dios, despliega las alas de mi espíritu y lánzame.
Vida de Dios, destruye las sombras de mi muerte y resucítame.
Ven, Espíritu Paráclito, Espíritu creador y santificador,
Espíritu renovador y consolador, Espíritu sanador y pacificador.
Ven y concede hoy a tu Iglesia, reunida en el Cenáculo con María,
la experiencia de Pentecostés.
Ángel Sanz Arribas