2014-06-20

Ebanjelioa irudietan

¿Es posible amar a otros cuando uno se odia o desprecia a sí mismo? ¿Qué tipo de amor se puede ofrecer a Dios si nos convertimos en nuestro propio verdugo? ¿Acaso es posible amar al prójimo cuando uno se autoagrede ? Y la pregunta adquiere aún mayor profundidad: ¿Es que se puede realmente amar a otro cuando no hay amor para uno mismo?
¡Jesús responde a la pregunta del fariseo de un modo tan sencillo! El amor a Dios no puede estar divorciado del amor al prójimo y de uno mismo. O dicho de otro modo, el sano amor a uno mismo es lo que sustenta el amor al prójimo y a Dios.
P. Javier Rojas, sj