2014-05-19

Ebanjelioa irudietan

El “tiempo” que vivimos actualmente, cada uno de nosotros, forma parte de un proceso. Doloroso tal vez, pero dependerá de ti que no se convierta en un extenso otoño de pérdidas, ni en un prolongado invierno de ausencias.
¡Adelante!. No te inquietes, sigue adelante… crece, madura, pierde, renueva…y vuelve a dar frutos. Aprendamos a agradecer a Dios los “tiempos” que aun siendo de “pérdidas” y “podas” nos han hecho madurar y dar frutos.
Pidamos al Señor que nos conceda la gracia de atravesar los tiempos que nos toca vivir con amplitud de corazón y de mente para descubrir en ellos la acción de su Espíritu que nos impulsa a crecer y fecundar esta tierra.
P. Javier Rojas sj