2014-04-05

40 días con los últimos - ESPAÑA - Desigualdades medioambientales

España. Desigualdades medioambientales









ESPAÑA
Población:46.985.000 h.
IDH: 0,885 (puesto nº23 de 187)

La desigualdad medioambiental en España, en pocas cifras
Algunos datos son la mejor radiografía de la situación actual y exigen una reflexión detenida:
- En nuestra sangre hay más de 300 sustancias químicas sintéticas que no tenían nuestros abuelos.
- La contaminación atmosférica provoca al año 16.000 muertes prematuras en España.
- En las zonas más contaminadas aumentan los casos de mortalidad por cáncer.
- Al año se vierten al agua en España más de 4,6 millones de toneladas de contaminantes;
- En la Bahía de Algeciras se encuentra la mayor contaminación crónica por hidrocarburos de España.
- España tiene el estuario más contaminado del mundo por metales pesados, el del Río Tinto en Huelva.
- En España sólo se recupera el 13,1% de los residuos; el 86,9% va a vertederos y a incineradoras.

Fuente: http://www.greenpeace.org/espana/es/Trabajamos-en/Parar-la-contaminacion/

Según WWF, las 10 especies más amenazadas en España son el Alcornoque, el atún rojo, el lince ibérico, el oso pardo, el águila imperial ibérica, el desmán del Pirineo, la cerceta pardilla, el esturión, el ferreret y el urogallo cantábrico. El ecosistema mediterráneo con más de 17.000 especies conocidas es el más amenazado del planeta.

Fuente: http://www.wwf.es/que_hacemos/especies/biodiversidad_20102/espana/10_especies_en_peligro/
http://noticias.terra.es/espana/videos/el-ecosistema-mediterraneo-el-mas-amenazado-delplaneta,229247.html

En el informe de 2012 acerca de la calidad del aire en España, presentado por Ecologistas en Acción, advierte que 44,1 millones de personas, un 94% de la población, respiró aire contaminado en niveles que superan los establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). (…)La OMS ha clasificado la contaminación atmosférica como un agente cancerígeno de nivel 1.

Fuente: http://ecodiario.eleconomista.es/interstitial/volver/nectarnovdic13/salud/noticias/5247393/10/13/En-2012-
el-94-de-la-poblacion-espanola-respiro-aire-contaminado-.html
En primera persona
Por nacimiento o por adopción hay muchas personas que pasan su vida cerca del mar y que allí dejan su vida. En los años 60, un incontrolado desarrollo industrial empezó a dejar su rastro de veneno en diferentes puntos de nuestro litoral. Probablemente muchas instalaciones industriales comenzaron su funcionamiento sin valorar, ni siquiera imaginar, los terribles impactos para la vida que tendrían.
Alfonso Aramburu lleva décadas pintando paisajes de Huelva y navegando sus aguas. Nació allí y allí vive. En sus 74 años, ha tenido que ver como sus muchos amigos han ido dejando ahí la vida, por el cáncer. Hasta él mismo a punto estuvo en 2000, cuando fue operado también de cáncer. Y es que la industria química onubense ha cubierto las rías del Tinto y el Odiel de residuos tóxicos, a solo 500 metros de la ciudad de Huelva.
Sara Ibañez es médica y atiende a las mujeres de su comarca, muchas embarazadas. Por eso, es testigo de primera mano de cómo las personas se dejan la vida con la contaminación industrial, incluso desde demasiado temprano. Por su consulta ve cada vez más casos de cáncer, de enfermedades cardiovasculares y, también, de malformaciones congénitas...y es cuando no puede dejar de pensar en las tóxicas partículas de hidrocarburos de la refinería de Petronor en Muskiz (Vizcaya).
Las historias de Sara y Alfonso son solo dos de las miles que podrían contarse a lo largo de la costa española sobre lo que significa vivir en la costa contaminada. Vivir cerca del mar tiene un precio que es, en algunos casos, tan caro como dejarse la vida.

Fuente: http://www.greenpeace.org/espana/es/Blog/vivir-y-dejarse-la-vida-en-la-costacontamina/blog/41517/

“El líquido (de un gran vertedero descontrolado en Abanilla, Murcia) que se filtra llega hasta acuíferos que riegan cosechas de la comarca «poniendo en riesgo la salud, nuestra agricultura y nuestro futuro». Los vecinos no son expertos en cuestiones medioambientales pero tienen claro que «con nuestro futuro no se juega». Para Vicente Pérez, portavoz, no es de recibo los olores que padecen los vecinos, «ni que hayan aumentado los problemas respiratorios o los casos de cáncer» o que nadie ponga coto a «los ríos de lixiviados, de líquido negro, que envenena campos próximos al vertedero, y que cada mes descubrimos uno nuevo»

Fuente: http://www.laverdad.es/alicante/v/20131110/orihuela/hasta-narices-vertedero-abanilla-20131110.html

Para la reflexión, acción y oración
En consecuencia, el hombre debe gobernar la tierra con «santidad y justicia (...) con rectitud de espíritu» (Sb 9,3), con sabiduría y amor, «como "dueño" y "custodio" inteligente y noble, y no como "explotador" sin ningún reparo» (Juan Pablo II, Carta encíclica Redemptor hominis, n. 15).
Una pregunta: ¿Qué puedo cambiar en mi estilo de vida para evitar que la degradación del medio ambiente afecte más a los menos protegidos?

¿Os parece poco pacer en buenos pastos, para que pisoteéis con los pies el resto del pastizal? ¿Os parece poco beber en agua limpia, para que enturbiéis el resto con los pies? ¡Mis ovejas tienen que pastar lo que vuestros pies han pisoteado y beber lo que vuestros pies han enturbiado! (Ez 34, 18-19)

Señor,
hoy como en tiempos del profeta Ezequiel
son unos los que contaminan
y otros los que sufren las consecuencias.
¡Y son sobre todo los más indefensos!
Haznos sensibles a esta injusticia
y valientes para denunciarla.

Contaminación medioambiental y desigualdad
Jaime Tatay Nieto
Investigador en la Fundación Seminario de Investigación para la Paz. Zaragoza
El día que el Prestige se hundió y vertió 63.000 toneladas de fuel en el atlántico, la mayoría de nosotros aprendimos una nueva palabra: chapapote. Fue necesaria una marea negra en el litoral gallego para enriquecer nuestro vocabulario con un nuevo término. Hasta entonces, cuando pensábamos en catástrofes medioambientales con persistentes efectos sociales, nos venía a la mente la radioactividad de Chernóbil en Rusia, la lluvia ácida sobre los bosques del norte de Europa, la contaminación de Bhopal en la India, o las (supuestas) imágenes de aves recubiertas de petróleo tras la primera guerra de Irak. Después han llegado otras como el huracán Katrina, el Deepwater Blue Horizon del Golfo de México, o la reciente catástrofe nuclear de Fukushima.
Sin embargo, y a pesar de las apariencias, las grandes catástrofes ecológicas con alta repercusión mediática y alto coste social no son las más preocupantes ni, con frecuencia, las que más víctimas humanas producen. Muchos de los fenómenos de degradación medioambiental son poco ruidosos y no acaparan la atención de los medios. Como en el título del famoso ensayo de Rachel Carson, Primavera silenciosa, los efectos de la contaminación y sus repercusiones para la salud humana y los ecosistemas suelen ser silenciosos y pasar desapercibidos.
Nuestro planeta sufre multitud de procesos de degradación que raramente salen a la luz y que, por consiguiente, no permean la conciencia colectiva de la población ni las decisiones políticas. Junto a la llamativa visibilidad y viscosidad del chapapote, múltiples fenómenos como la contaminación atmosférica, la salinización de acuíferos, la emisión de gases de efecto invernadero, el lixiviado de los vertederos, la exportación de desechos tecnológicos a países del Sur o la acelerada extinción de especies a nivel global, suceden junto a nosotros de modo imperceptible. Sus efectos se ceban, con frecuencia, en las poblaciones más empobrecidas y vulnerables.
Los movimientos de justicia medioambiental y climática (Climate Justice) tratan de alertar sobre una compleja problemática que no permite ya distinguir claramente entre problemas ecológicos, económicos y sociales. La estrecha relación entre crisis ecológica e injusticia socioeconómica, por desgracia, no es algo nuevo; fue ya señalada -hace miles de años- por los profetas bíblicos. Ellos recriminaron a las élites de su tiempo su idolatría, la explotación de los más débiles y la consiguiente destrucción de los ecosistemas. Buen reflejo de la intuición profética es la liturgia de lamentación de Jeremías en torno a la gran sequía (Jer14: 2-7).
El triple problema señalado por la cumbre de la tierra en 2012 (Rio+20) y por un creciente coro de voces es la conclusión de múltiples estudios y experiencias acumuladas a la largo de las últimas décadas; experiencias que indican que inclusión social, prosperidad económica y protección medioambiental son tres objetivos que no pueden desvincularse. No nos quedemos en la lamentación y la queja, pasemos a la denuncia profética, con actos y palabras. Analicemos y saquemos a la luz la conexión entre todos estos problemas para poder, juntos, construir un mundo mejor, más sano, más justo, menos tóxico y más fraterno.