2014-04-08

40 días con los últimos - COSTA RICA - Un índice para medir lo que realmente importa

Un índice para medir lo que realmente importa







COSTA RICA
Población: 4.704.000 h.
IDH: 0,773 (puesto nº62 de 187)

Índice de Planeta Feliz

"Todo el mundo quiere vivir vidas felices. Y pienso que queremos en el futuro que la gente también viva feliz. Creamos el Índice de Planeta Feliz (Happy Planet Index -HPI-)para llamar la atención en la relación que hay entre vivir felices hoy y la posibilidad de vivir felices en el futuro." Son palabras de Nic Marcs, creador del Índice de Planeta Feliz. "El índice mide lo que realmente importa: largas y felices vidas en la actualidad y el potencial de buenas vidas en el futuro". Y esto se calcula en función de tres parámetros: el bienestar que los habitantes de una nación dicen tener, la esperanza de vida al nacer y la huella ecológica de una nación.
  • La percepción de bienestar se toma de la Encuesta Mundial Gallup, a partir de preguntas directas a los habitantes de un país, en un rango de 0 a 10.
  • La esperanza de vida se obtiene de los datos del PNUD.
  • La huella ecológica es medida según el cálculo de Hectáreas globales (gHa) de la organización WWF, como la cantidad de tierra necesaria para sostener -tanto en producción como en absorción de residuos- la forma de vida media de una población.
De alguna manera, el índice mide la capacidad de un pueblo de ser feliz sin dañar su medio ambiente y, por tanto, permitiendo que las siguientes generaciones puedan también ser felices.
“No es un índice de la felicidad”, aclara Saamah Abdallah, co-autor del informe bianual. “No estamos diciendo que la gente que vive en estos países es la más feliz del mundo. El índice mide la eficiencia ecológica que permitiría tener vidas prolongadas y hacer feliz a todos los ciudadanos”, comenta el investigador británico.
El Índice de Planeta Feliz estudia los datos de 151 países y los ordena según la puntuación obtenida, entre 0 y 100. Costa Rica ocupa el primer lugar, con un HPI de 64,0. El último lugar es asignado a Botsuana (22,6). De los diez primeros países de la tabla, nueve pertenecen a América Latina y el Caribe. En esta lista, y de acuerdo a estos parámetros, las naciones occidentales no ocupan los lugares más altos. Suiza apenas llega al puesto 52, Francia baja al 71 y Estados Unidos se desliza hasta el 114. España ocupa el puesto nº 62 (44,1).
En Costa Rica, un país que en 1948 declaró la abolición de su ejército, los habitantes le dan una calificación de 7,3 a su percepcion de bienestar, la esperanza de vida al nacer está en 79,3 años y la huella ecológica es de 2,5 gHa (hectáreas globales) per cápita.

Roberto Gallardo, Profesor de la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica, comenta en su blog personal (2/04/12): "Por supuesto que no hay respuestas simples para algo que tiene un nivel de subjetividad enorme como es el concepto de felicidad. Pero quisiera ensayar un par de hipótesis. Primero, lo que se mide en los denominados índices de felicidad es el nivel de bienestar, no la opinión de la gente respecto a como se hacen las cosas o al estado de los asuntos colectivos. Y en general, me atrevería a decir que los costarricenses somos personas que construimos nuestra felicidad en un intenso disfrute de placeres personales sencillos: ver el partido del Monstruo (aun con el último resultado del clásico), la salida a la Sabana a mejenguear, la tomada de café en la oficina, las fiestas familiares y las mesas de tragos con los amigos los días de pago. Y por eso cuando le preguntan, el tico [costarricense] responde que es feliz. No es que esté satisfecho de cómo van las cosas o que crea que no tenemos problemas urgentes, o que todos los políticos son blancas palomas dechados de virtud y valores éticos, pero está contento con su vida, contento con su situación. Hacer la diferencia entre lo colectivo y lo personal es algo que yo creo hemos sabido hacer desde hace mucho tiempo la mayoría de los ticos, como no parecen hacerlo quienes viven en un estado permanente de ansiedad derivado de su propio pesimismo ante la vida."

Fuentes:
Más información (en inglés) sobre el Índice de Planeta Feliz en: www.happyplanetindex.org
Blog de Roberto Gallardo: http://rgallardo.blogspot.com.es/2012/04/sobre-la-felicidad-de-los.html

Para la reflexión, acción y oración
El creador del Índice de Planeta Feliz dice que "El índice mide lo que realmente importa: largas y felices vidas en la actualidad y el potencial de buenas vidas en el futuro". Con el corazón en la mano, ¿a ti qué es lo que realmente te importa? ¿Qué indicadores te ayudan a saber si estás o no caminando en esa dirección?

De alguna manera, el índice mide la capacidad de un pueblo de ser feliz sin dañar su medio ambiente y, por tanto, sin comprometer la felicidad de las generaciones siguientes. Un concepto que recuerda al de "desarrollo sostenible" del Informe Brundtland: "satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las del futuro para atender sus propias necesidades". ¿Qué te parece este principio? ¿Piensas habitualmente en los que vendrán después de ti a disfrutar de esta Tierra?

«No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura.» (Mt 6, 31-33).

Padre de todos,
no nos dejes afanarnos por lo que no es importante.
Inspíranos la pasión de tu hijo Jesús por tu Reino
y todo lo demás nos lo darás por añadidura.
¡Ayúdanos a poner nuestra felicidad
en lo que realmente importa!

El mal y el buen camino para ser felices
Enrique Lluch Frechina
Profesor de economía de la Universidad CEU Cardenal Herrera
http://enriquelluchfrechina.wordpress.com
http://www.facebook.com/MasAllaDelDecrecimiento
El “índice de un planeta feliz” (HPI). Bonito nombre para un índice que intenta medir el progreso de una sociedad. De los tres elementos que se compone el primero (sensación de felicidad) es totalmente subjetivo, pero tiene una cuestión económica de trasfondo que no podemos olvidar.
Contra lo que muchos suponen, tener más no supone necesariamente considerarse más feliz (toda la teoría económica se basa en el supuesto de que si tienes más, tu bienestar aumenta). Es más, con frecuencia sucede lo contrario, tienes más y estás más insatisfecho. Dos causas argumentaría yo para justificar esto.
La primera es que para tener más tenemos que sacrificar, con frecuencia, aquellas cosas que nos hacen felices: la generosidad, las relaciones personales, el compartir, el dar sin esperar nada a cambio. La escala de valores económica que nos lleva a ser ricos no es la misma que nos lleva a ser felices.
La segunda es que, nuestra sociedad nos transmite que todo son necesidades. Cualquier cosa que queramos tener se convierte en una necesidad. Esto nos instala en la insatisfacción permanente.
Nunca podemos estar contentos del todo ya que siempre vamos a necesitar algo más...
Evidentemente, este es mal camino para estar bien.
En cuanto a la esperanza de vida, poco más hay que decir. A pesar de las pegas que puede tener en cuanto a que se trata de una media y que no cuenta cómo es la calidad de vida durante los últimos años de la misma (no es lo mismo vivir más años en plena posesión de tus facultades físicas y mentales que hacerlo con grandes sufrimientos o con problemas físicos o cognitivos) se trata de una buena medida de nuestra salud.
La huella ecológica mide si nuestro nivel de felicidad está afectando a las generaciones futuras o no.
Cuanto mayor es nuestra huella, menos posibilidades tienen nuestros hijos y nietos de mantener el mismo nivel de progreso.
Es una aproximación interesante para medir el progreso de una sociedad a la que, como cristiano, le veo una pega, no nos dice nada sobre las desigualdades y sobre cuál es el HPI para los más desfavorecidos.