2014-04-07

40 días con los últimos - BUTÁN - El país donde lo importante es la felicidad

El país donde lo importante es la felicidad








BUTÁN
Población: 731.000 h.
IDH: 0,538 (puesto nº140 de 187)

Índice de Felicidad Interior Bruta
El 2 de junio de 1974, en su discurso de coronación como rey de Bután, Jigme Singye Wangchuck, de 18 años, dijo: "La felicidad interior bruta es mucho más importante que el producto interior bruto". No fue un mero eslogan. Desde aquel día, la filosofía de la Felicidad Interior Bruta (FIB) ha guiado la política de Bután y su modelo de desarrollo. La idea es que el modo de medir el progreso no debe basarse estrictamente en el flujo de dinero. El verdadero desarrollo de una sociedad, defienden, tiene lugar cuando los avances en lo material y en lo espiritual se complementan y se refuerzan uno a otro.
Cada paso de una sociedad debe valorarse en función no sólo de su rendimiento económico, sino de si conduce o no a la felicidad.
Dos factores pueden explicar que esta concepción del desarrollo se haya llevado a la práctica precisamente aquí, en este aislado reino del Himalaya. Por un lado, está su profunda raigambre en la filosofía budista. Y por otro, el proverbial retraso de Bután en su apertura al mundo. El lama reencarnado Mynak Trulku explica el primer factor: "La Felicidad Interior Bruta se basa en dos principios budistas. Uno es que todas las criaturas vivas persiguen la felicidad. El budismo habla de una felicidad individual. En un plano nacional, corresponde al Gobierno crear un entorno que facilite a los ciudadanos individuales encontrar esa felicidad. El otro es el principio budista del camino intermedio". Y esto enlaza con el segundo factor, que explica Lyonpo Thinley Gyamtso, exministro del Interior y de Educación: "Están los países modernos, y luego está lo que era Bután hasta los años setenta. Medieval, sin carreteras, sin escuelas, con la religión como única guía. Son dos extremos, y la FIB busca el camino intermedio".
La televisión llegó a Bután en 1999, al mismo tiempo que Internet. Thimpu es hoy la única capital del mundo sin semáforos, y el aeropuerto internacional cuenta con una sola pista. Ese retraso en la modernización ha permitido a Bután aprender de los errores de otros países en vías de desarrollo que se han centrado exclusivamente en el progreso económico, en particular sus grandes vecinos India y China.
El concepto butanés de la Felicidad Interior Bruta se sostiene sobre cuatro pilares, que deben inspirar cada política del Gobierno. Los pilares son: 
1. Un desarrollo socioeconómico sostenible y equitativo.
2. La preservación y promoción de la cultura.
3. La conservación del medio ambiente.
4. El buen gobierno.
Para llevarlo a la práctica, el cuarto rey creó en 2008 una nueva estructura institucional al servicio de esta filosofía, con una comisión nacional de FIB y una serie de comités a nivel local. 
El 18 de julio de 2008 se aprobó una carta magna sin pena de muerte para un país cuyo artículo 9.2 establece: "El Estado se esforzará en promover las condiciones que permitan la consecución de la Felicidad Interior Bruta". Pero ¿cómo constatar si se está consiguiendo? Es sabido que lo que medimos afecta a lo que hacemos. Si nuestros indicadores sólo miden cuánto producimos, nuestras acciones tenderán sólo a producir más. Por eso se entiende que en Bután se esforzaran por intentar medir lo que para ellos es lo más importante, su felicidad, convirtiendo la FIB de una filosofía a un sistema métrico. Y eso es lo que encomendó el cuarto rey al Centro de Estudios Butaneses, que años después ha dado con un índice para medir la felicidad.
En un estudio realizado en 2005, el 45% de los butaneses declaró sentirse "muy feliz", el 52% reportó sentirse "feliz" y sólo el 3% dijo no ser feliz. En el Mapamundi de la Felicidad, una investigación dirigida por el profesor Adrian White en la Universidad de Leicester (Reino Unido) en 2006, Bután resultó ser el octavo más feliz de los 178 países estudiados (por detrás de Dinamarca, Suiza, Austria, Islandia, Bahamas, Finlandia y Suecia). Y era el único entre los 10 primeros con un PIB per cápita muy bajo (5.312 dólares en 2008, seis veces menor que el español).
"Somos un país pequeño y queremos hacer las cosas así. No queremos enseñar nada al mundo.
Hacemos lo que creemos que es mejor para nosotros. Y si el mundo cree que hay algo que aprender, son más que bienvenidos", explica el ex ministro Lyonpo Thinley Gyamtso.

Fuentes:
Pablo Guimón. El reino que quiso medir la felicidad. El País, 29/11/2009
http://elpais.com/diario/2009/11/29/eps/1259479614_850215.html
Bután, donde la riqueza se mide en felicidad
http://www.elblogalternativo.com/2009/07/03/bhutan-donde-la-riqueza-se-mide-en-felicidad

Para la reflexión, acción y oración
"La felicidad interior bruta es mucho más importante que el producto interior bruto" ¿Estás de acuerdo con esta afirmación?
"Lo que medimos afecta a lo que hacemos. Si nuestros indicadores sólo miden cuánto producimos, nuestras acciones tenderán sólo a producir más. Por eso se entiende que en Bután se esforzaran por intentar medir lo que para ellos es lo más importante, su felicidad". ¿Crees que en nuestro país sería deseable intentar algo parecido? ¿Sería posible?
Detrás de todo esto hay un concepto concreto de felicidad. Relee los cuatro pilares de la Felicidad Interior Bruta. ¿Te parece que falta o sobra algún elemento?
Y la última pregunta, más personal: ¿sobre qué elementos basas tu búsqueda de la felicidad?

El reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo (Rm 14, 17)

Señor Jesús,
tú has venido para que tengamos vida y vida en abundancia
-¡no para que tengamos dinero en abundancia!-
Gracias por anunciarnos el reino de Dios,
un reino de amor y de servicio,
de justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.
¡Gracias por enseñarnos el camino de la felicidad!

Empeñador en ir hacia la derecha
Antonio Sieira
Presidente del partido “Por Un Mundo Más Justo”
El gráfico siguiente relaciona la esperanza de vida al nacer (uno de los principales indicadores de desarrollo) con el PIB per cápita. Podemos ver que a partir de los 6.000 dólares, la gran mayoría de los países se incluyen en la horquilla de los 70-80 años.
(Fuente:Oxfam)
El 97% de los ciudadanos de Bután, un pequeño país encajonado entre China e India, ha declarado sentirse feliz o muy feliz en una encuesta realizada en el 2008. Un país con menos de 6.000 dólares de PIB per cápita. Una encuesta impensable en nuestro país.
Sin embargo, nuestros gobiernos se esfuerzan en aumentar el PIB, en el crecimiento de nuestra economía. En el gráfico anterior, en ir hacia la derecha en el gráfico.
¿Vamos a conseguir aumentar la esperanza de vida? Parece que no.
¿Se puede ser más feliz con menos dinero? Bután (y Costa Rica, según el “Happy Planet Index”) y muchos otros países nos demuestran que sí. ¿Para qué, entonces, seguirse empeñando en aumentar el PIB y en el crecimiento económico?
¿Qué pensarían Vds. de un partido que propone reducir la jornada laboral un 30% para eliminar un 30% de paro?
Pensémoslo un poco:
- Si trabajo menos horas, otras personas podrán trabajar.
- Si, como consecuencia, mi salario es menor, aprenderé a vivir consumiendo menos.
- Si consumo menos, otras personas podrán consumir. Ayudaremos al medio ambiente. Recuperaremos los viejos oficios.
- Si, como consecuencia, tengo más tiempo, podré cuidarme más, hacer más deporte. Aún más importante, mis seres queridos disfrutarán más de mí.
Parece que el sentido común (y nuestro mundo, por cierto) nos piden que dejemos de crecer
económicamente. Y que si lo hacemos seremos más felices. Sólo falta responder, por tanto una pregunta: ¿seremos por fin los cristianos valientes que necesita nuestro mundo globalizado, capaces de cambiar las estructuras, de reclamar a los poderes políticos la justicia que tanto soñamos?
Si lo hacemos, seremos más felices. Aun soñándolo, sin conseguirlo nunca, por el camino nos iremos transformando.
El número de teléfono móvil del presidente de Bután es público, y tiene obligación de responder todas las llamadas. Me ha gustado la iniciativa. Ahí va el mío: 628 006 954.