2014-03-25

40 días con los últimos - AFGANISTÁN - También las niñas tienen derecho a la educación

También las niñas tienen derecho a la educación










AFGANISTÁN
Población: 25.758.000 h.
IDH: 0,374 (puesto nº175 de 187)
Pob. con al menos Educación Secundaria completa (mujeres): 5,8 %

Desigualdad de género en la educación

La desigualdad de género comienza en el punto de partida: la educación. En algunos casos son cuestiones culturales las que impiden que las niñas vayan a la escuela. En otros casos, la menor asistencia escolar de las niñas se debe a la pobreza y a las situaciones de violencia. Y muchas veces las causas están interrelacionadas.
En países como Afganistán, tan solo el 5,8 % de las mujeres han completado la Educación Secundaria, frente a un 34,0 % de los hombres. No es el país donde el índice de educación de las niñas es más bajo (en Burkina Faso, Mozambique o Níger no llega al 3 %) pero sí el país, después de Togo, donde hay más diferencia entre la educación de niños y niñas.
Según el Informe del PNUD de 2013, en España el 63,3 % de las mujeres y el 69,7 % de los hombres cuentan con Educación Secundaria completa (una diferencia de 6,4 puntos). Unas cifras muy inferiores a la media de los países de IDH muy alto.

Porcentaje de población de mujeres y hombres con al menos Educación Secundaria completa
 
Discurso de Malala en las Naciones Unidas

Malala Yousafzai, una niña pakistaní, fue conocida internacionalmente cuando un periodista del New York Times difundió un reportaje en el que Malala defendía la educación de las niñas. En su región, el 70 % de las alumnas habían dejado la escuela por miedo a los talibanes, que habían declarado prohibida la educación de las niñas. El 9 de octubre de 2012, cuando tenía trece años, unos hombres armados la esperaron a la salida de la escuela y la dispararon en la cabeza. Después de salir milagrosamente con vida y tras varios meses de hospital, el 12 de julio de 2013, día de su 16º cumpleaños, pronunció un valiente discurso en la sede de las Naciones Unidas. He aquí un extracto.

En el nombre de Dios, el Compasivo, el Misericordioso.
Respetados mayores y queridos hermanos y hermanas.
No sé por dónde empezar mi discurso. No sé lo que la gente se esperaba que dijera. Pero antes que nada, gracias a Dios por quien todos somos iguales y gracias a cada persona que ha orado por mi rápida recuperación y una nueva vida. No puedo creer cuánto amor me ha mostrado la gente. He recibido miles de tarjetas de buenos deseos y regalos de todo el mundo. ¡Gracias a todos ellos!
Queridos amigos, el 9 de octubre de 2012, un Talibán me disparó un tiro en el lado izquierdo de mi frente. También dispararon a mis amigos. Ellos pensaron que las balas nos harían callar. Pero fallaron. Y después de aquel silencio vinieron miles de voces.
Queridos hermanos y hermanas, nos damos cuenta de la importancia de la luz cuando vemos la oscuridad. De la misma manera, cuando estábamos en Swat, al norte de Pakistán, nos dimos cuenta de la importancia de las plumas y libros cuando vimos las armas. El sabio refrán : "La pluma es más poderosa que la espada" es verdad. Los extremistas tienen miedo de los libros y los bolígrafos. El poder de la educación les da miedo. Tienen miedo de las mujeres, miedo a la igualdad que vamos a traer en nuestra sociedad.
Los terroristas están haciendo mal uso del nombre del Islam y la sociedad pastún para sus propios beneficios personales. Pakistán es un país pacífico democrático. Los pastunes quieren educación para sus hijas e hijos. Y el Islam es una religión de paz, humanidad y hermandad. El Islam dice que no sólo es el derecho de cada niño a recibir educación, sino que es su deber y responsabilidad.
La paz es necesaria para la educación. En muchas partes del mundo, especialmente en Pakistán y Afganistán, el terrorismo, las guerras y los conflictos no permiten que los niños vayan a sus escuelas. Las niñas tienen que hacer el trabajo infantil doméstico y se ven obligadas a casarse a edad temprana. La pobreza, la ignorancia, la injusticia, el racismo y la privación de derechos básicos son los principales problemas que enfrentan los hombres y mujeres.
Queridos compañeros, hoy me estoy centrando en los derechos de la mujer y educación de las niñas, ya que son los más sufren. Hubo un tiempo en que las mujeres activistas sociales pidieron a los hombres defender sus derechos. Pero, esta vez, lo haremos por nosotras mismas. No digo a los hombres que caminen lejos de hablar de los derechos de la mujer, más bien me estoy centrando en las mujeres a ser independientes para luchar por sí mismas.
Porque estamos todos juntos, unidos por la causa de la educación. Y si queremos lograr nuestro objetivo, es preciso promocionarnos a nosotros mismos con el arma del conocimiento y defendernos con unidad y solidaridad
Queridos hermanos y hermanas, no debemos olvidar que millones de personas sufren la pobreza, la injusticia y la ignorancia. No hay que olvidar que millones de niños están fuera de las escuelas. 
Así que vamos a librar una lucha global contra el analfabetismo, la pobreza y el terrorismo y vamos a recoger los libros y lápices. Son nuestras armas más poderosas.
Un niño, un maestro, un bolígrafo y un libro puede cambiar el mundo.
La educación es la única solución. La educación primero.

Texto completo y video del discurso de Malala:
http://solidaridad-tv.blogspot.com.es/2013/07/duscurso-de-malala-ante-naciones-unidas.html
Más información sobre Malala Yousafzai:
http://blog.rtve.es/internacional/2012/10/la-ni%C3%B1a-que-reivindic%C3%B3-su-derecho-aestudiar-acallada-a-tiros-en-pakist%C3%A1n.html

Para la reflexión, acción y oración

"También las niñas tienen derecho a la educación". ¿Te llama la atención este titular? Piensa que en algunos lugares se discute -y hasta se asesina- por ello.
"Los extremistas tienen miedo de los libros y los bolígrafos. El poder de la educación les da miedo.Tienen miedo de las mujeres, miedo a la igualdad que vamos a traer en nuestra sociedad", dice Malala. Imagínate a sus agresores escuchando estas frases. Ponte en su lugar. Responde.
Y una última frase para la reflexión, del papa Francisco: "En los lugares donde se toman las decisiones importantes es necesario el genio femenino".

En aquel tiempo, Jesús fue a la región de Tiro. Se alojó en una casa, procurando pasar desapercibido, pero no lo consiguió; una mujer que tenía una hija poseída por un espíritu impuro se enteró en seguida, fue a buscarlo y se le echó a los pies. La mujer era griega, una fenicia de Siria, y le rogaba que echase el demonio de su hija.
Él le dijo: «si fuera niño, lo merecería; pero como es niña…».
Pero ella replicó: «Tienes razón, Señor; pero también las niñas tienen los mismos derechos que los niños».
Él le contestó: «Mujer, ¡que grande es tu dignidad! Anda, vete, que, por eso que has dicho, el demonio ha salido de tu hija.» (Texto inspirado en Mc 7, 24-30)

Señor Jesús,
líbranos de los extremismos,
de tener miedo a la igualdad de hombres y mujeres.
Y ayúdanos a oponernos siempre
a todo prejuicio cultural o ideológico
contrario a la igual dignidad de todos.

Equidad de género en la educación: discriminando a la fuente de la vida
Luis Arancibia
Entreculturas

La educación es probablemente la palanca más poderosa que existe para transformar la pobreza y generar procesos de desarrollo sostenible. A través de ella se logran los cambios, lentos y complejos, que permiten que las personas desarrollen plenamente sus capacidades y las comunidades se conviertan en protagonistas activos de su propio futuro. Por eso la equidad de género en la educación no es solo una cuestión más, sino un foco central para impulsar transformaciones sociales significativas y un termómetro muy sensible para valorar la calidad de la justicia social.
En la última década se ha logrado reducir de forma espectacular el número de niños que no van a clase, pasando de más de 120 millones en el año 2000 hasta “solo” 57 en la actualidad. Además el porcentaje de niñas dentro de este grupo ha bajado desde casi los dos tercios hasta algo más de la mitad. Abatidos por las frustraciones que produce la aridez de la realidad social, a veces no somos capaces de celebrar y disfrutar suficientemente logros históricos que, como este, suceden delante de nosotros. Quizás también porque los retos y las injusticias siguen desafiándonos impertérritos: una de cada cuatro mujeres adultas no es capaz de leer ni escribir y aún hay 30 millones de niñas que este curso no irán a la escuela, sin contar con que en la secundaria, parte de la educación básica, el número de chicas escolarizadas disminuye radicalmente.
Son diversas las causas de esta desigualdad que tanto cuesta erradicar: elementos culturales que se reflejan en la educación pero están presentes en todos los terrenos; causas económicas derivadas del rol generador de ingresos que en muchas sociedades tiene la mujer; falta de accesibilidad y de una educación pertinente y adaptada a la realidad de las niñas y jóvenes; y, especialmente, la falta de voluntad política para convertir la educación en la inversión de futuro. Para seguir transformando esta realidad, es necesario incidir simultáneamente sobre todos ellos en un esfuerzo conjunto de los gobiernos de los países del Sur, los organismos internacionales y una sociedad civil global, capaz de generar modelos educativos innovadores y de calidad y de mantener la educación en la agenda política internacional.
Hoy celebramos la fiesta de la Anunciación del Señor. Dios mismo elige una mujer para hacerse uno de nosotros. Porque la mujer es la fuente de vida, como nos recuerda hoy la lectura del Evangelio de San Lucas. Sin embargo aún hemos de seguir luchando para que tanta fuente de vida tenga acceso a la educación de calidad y sea así generadora de vida más plena para todas y todos.