2014-03-07

40 días con los últimos - UGANDA - ¿Países jóvenes o países niños?

¿Países jóvenes o países niños?





UGANDA
Población: 35.363.000 h.
IDH: 0,456 (puesto nº161 de 187)
Mediana de edad: 15,7 años
Mediana de edad

La Mediana es un concepto estadístico para dividir un conjunto de datos en dos grupos iguales. La Mediana de edad es, por tanto, la edad que divide a la población en dos grupos de igual número de personas y es un dato que aporta una información complementaria al de la Esperanza de Vida (EV).
Podemos hacernos una idea visual del término si imaginamos a toda la población de un país puestos en fila y ordenados según su edad. Vayamos ahora a la persona que ocupa el puesto central de la fila, con el mismo número de conciudadanos delante y detrás. La edad de esta persona es la mediana de edad del país.
Los países llamados desarrollados suelen tener una mediana de edad elevada. Japón encabeza el listado con 44,7 años. España tiene una mediana de edad de 40,1 años.
En el otro extremo de la tabla, la Mediana de edad de los países con IDH bajo no llega a veinte años (19,8). En Níger la mitad de la población tiene menos de 15,5 años y en Uganda, menos de 15,7 años. Esto supone grandes retos para estos países, pues no es fácil atender las necesidades de, proporcionalmente, tantos niños.

 Uganda_Tabla_1 Uganda_Tabla_2

Trabajando con las comunidades para mejorar los entornos físicos de los niños de Uganda
Proyecto Health Child, Kampala, Uganda.

Aproximadamente la mitad de la población de Uganda es menor de 15 años. Se calcula que el 85% vive en zonas rurales, donde la cobertura del saneamiento es muy deficiente. Por lo general, las condiciones de vida en las zonas rurales del país se caracterizan por hogares con 
goteras, paredes agrietadas, infestación de plagas y dependencia de los combustibles de biomasa para cocinar, lo que da lugar a la contaminación del aire tanto en el interior como en el exterior de las viviendas, y escasa calidad del espacio destinado al juego. Y ello tiene consecuencias directas sobre la salud y seguridad de los niños.
La organización Health Child ha cosechado un éxito considerable con un proyecto para mejorar el entorno físico de los niños pequeños de 0 a 8 años de las comunidades pesqueras 
con pocos recursos asentadas en la zona oriental de Uganda. Un ejemplo de esto es la aldea isleña de Kisima I, de 1.500 habitantes, procedentes de 10 tribus de diversos puntos de Uganda y de los países vecinos de Sudán, Congo y Kenia. Los problemas de salud eran comunes en Kisima I debido a prácticas como defecar en espacios abiertos y utilizar el lago para lavar utensilios, para el baño y para beber; también contribuía a esa situación la falta de instalaciones básicas de saneamiento en los hogares. Sin embargo, los miembros de la comunidad tendían a atribuir esos problemas a las prácticas culturales de las restantes tribus, de manera que la comunidad se escinde en cinco zonas con distinta orientación cultural.
Las consultas realizadas en la comunidad durante la fase de puesta en marcha del proyecto Health Child en el año 2009 atrajeron la atención sobre la prevalencia de la malaria y de la diarrea, así como sobre los niños que jugaban en el lago y en sus orillas sin la adecuada vigilancia, pues los cuidadores estaban ocupados en actividades relacionadas con la pesca. Health Child movilizó a la comunidad para que seleccionara de entre ellos a voluntarios en materia de higiene y para que formulara un reglamento sobre la higiene y el saneamiento conjuntamente con los líderes locales de la aldea. El reglamento se imprimió y se expuso en un cartel público de anuncios situado junto al principal muelle pesquero de la isla, de forma que todos los habitantes pudieran verlo: una estrategia de éxito, pues se repitió en otras cuatro aldeas de la zona.
Posteriormente, Health Child trabajó con los cuidadores para identificar las zonas públicas seguras que los miembros de la comunidad habían concebido y desarrollado como zonas de juego para los niños pequeños. Este proceso fue adoptando forma mediante ejercicios prácticos de identificación llevados a cabo con los niños, que emplearon dibujos y diálogos para reconocer elementos peligrosos y elementos que deseaban integrar en las zonas de juego. Cuando están en un espacio seguro, los niños participan en juegos guiados por el personal de servicio escogido entre los miembros de la comunidad, cuyo objetivo es mejorar su desarrollo cognitivo, físico y social. 

(Extracto del artículo completo que puede leerse en:
http://vps.earlychildhoodmagazine.org/es/realizando-un-trabajo-significativo-con-las-comunidadespara-mejorar-los-entornos-fisicos-de-los-ninos-de-uganda )

Pies de foto:
1. Los cuidadores identificaron las zonas públicas seguras como zonas de juego para los niños pequeños. Foto: CORDAID, Países Bajos
2. Health Child ha cosechado un éxito considerable con un proyecto para mejorar el entorno físico de los niños pequeños de 0 a 8 años de las comunidades pesqueras.

Para la reflexión, acción y oración
"Los niños de Kisima I jugaban antes en un lago insalubre sin la adecuada vigilancia, pues los cuidadores estaban trabajando en la pesca..." En muchos países, mientras los adultos van a trabajar, muchos niños pequeños se quedan sin la adecuada atención. Es normal que las "pirámides de edad" tengan la base más ancha que el resto, pero cuando la mitad de la población tiene menos de 15,7 años, más que de un "país joven" tal vez habría que hablar de un "país niño".
Si no tuvieras con quién dejar a los niños pequeños mientras tú vas a trabajar, ¿qué harías?

«El día en que naciste, no te cortaron el ombligo, no te bañaron ni frotaron con sal, ni te envolvieron en pañales. Nadie se apiadó de ti haciéndote uno de estos menesteres, por compasión, sino que te arrojaron a campo abierto, asqueados de ti, el día en que naciste. Pasando yo a tu lado, te vi chapoteando en tu propia sangre, y te dije: "Sigue viviendo y crece como brote campestre".» (Ez 16, 4-6)

Padre,
te damos gracias
por todas las personas y organizaciones
que se ocupan de cuidar a los niños.
Que no dejemos de valorar su trabajo
y de apoyarlas según nuestras posibilidades.
Amén.

Países niños
Chema Caballero
Coautor del blog "África no es un país"
Cuando se camina por cualquier ciudad africana sorprende el gran número de niños y niñas que hay por todas partes, sus gritos, sus carreras, el que se te acerquen y quieran tocarte, el que te pidan dinero, galletas o que les hagas una foto. También están los más pequeños, sobre todo en las zonas rurales y remotas, que ven a un extranjero por primera vez y lloran asustados. Especialmente, si es la hora en la que se dirigen a o vuelven de la escuela, las calles se cubren con los colores de los cientos de uniformes que identifican las distintas instituciones.
En las zonas rurales son muchos menos los menores que asisten a la escuela, pero de igual forma los uniformes lo llenan todo a primera hora de la mañana o a media tarde.
Que haya tantos niños y niñas en los países del Sur nos ayuda a entender mejor que la media de edad en la mayoría de estos países oscila entre los 15 y los 17 años. Así, por ejemplo, en Níger es de 15,5 años y en Uganda de 15,7. Esto indica que hay tantas personas menores de esa edad como adultos. Por eso, más que hablar de países jóvenes, como le gusta decir a los más optimistas, algunos hablan de países niños.
El gran número de menores suponen, muchas veces, un problema principalmente para las madres que trabajan. Es muy normal ver en las aldeas africanas a los hermanos mayores cuidando de sus hermanos menores. Chicas de cuatro años que cargan a sus espaldas a pequeños de dos años y juegan con ellos como si fueran muñecas, niños que arrastran de la mano a otros más pequeños…
Niños y niñas a los que se les hace interpretar papeles de adultos, cuidando de los más pequeños, para que las madres puedan trabajar. Menores que no tienen los conocimientos básicos para cuidar de hermanos que son apenas un par de años más jóvenes que ellos, por eso no es extraño oír hablar de accidentes debidos a la inexperiencia de los cuidadores.
Quizás este sea uno de los numerosos problemas a los que se enfrentan muchas familias de los países empobrecidos, el cuidado de los niños y la disponibilidad de ambientes sanos y seguros donde estos puedan estar y jugar. El gran número de menores, también representa un problema para los gobiernos que no tienen los medios necesarios para atender a las necesidades de estos niños y niñas en muchos campos como puede ser la educación, la salud o los aspectos más lúdicos o deportivos.
Es por eso que proyectos como el desarrollado por Health Child en Uganda representan una esperanza para muchos menores y sus familias. Pequeños proyectos como este, no muy costosos y que involucran a la comunidad local de forma activa, pueden contribuir a cambiar la realidad de muchos niños y niñas y facilitar el que las mujeres puedan ser cada vez más independientes.