2014-03-12

40 días con los últimos - TIMOR ORIENTAL

Desigualdades en la educación



TIMOR ORIENTAL
Población: 1.145.000 h.
IDH: 0,576 (puesto nº134 de 187)
Indice de educación ajustado por la desigualdad: 0,251
(pérdida del 47,6 %)

Índice de educación ajustado por la desigualdad (IE-D)

Puesto que el cálculo del Índice de Desarrollo Humano se efectúa sobre las tres variables de esperanza de vida, educación e ingresos, con los datos recabados por el PNUD no es difícil ajustar los índices para cada una de estas tres variables. En el caso de la educación, a partir del "Indice de Educación" (IE, que supone 1/3 del valor del IDH), se obtiene el Índice de educación ajustado por la desigualdad (IE-D). Países como Comoras, Sierra Leona, Timor Oriental y Yemen llegan a perder casi un 50 % del valor del IE cuando se aplica la variable de la desigualdad. Podemos decir que en estos países la educación está muy desigualmente repartida, habiendo grandes desigualdades en el número de años de escolarización de unas personas respecto a otras (en realidad, de los hombres respecto a las mujeres). Son países además donde el Indice de Educación suele ser menor que el IDH, es decir, de las tres dimensiones de éste, es la que aporta menor valor.
En el extremo contrario -República Checa, Eslovaquia, Australia o Alemania- apenas hay diferencias entre los años de escolarización de unos habitantes respecto a otros. Además, son países donde la dimensión de educación es la que más aporta al valor del IDH.
El Índice de Educación en España es de 0,875 (algo menor que el IDH, que es 0,885) y su pérdida al ajustarlo por la desigualdad es del 5,5 %.
De algunos países no se dispone de datos para este cálculo: Burundi, Eritrera, Gambia, Guinea Ecuatorial, Myanmar, Somalia, Sudán del Sur, Papúa-Nueva Guinea.

Tabla del ONUD sobre el Índice de educación ajustado por la desigualdad:
https://data.undp.org/dataset/Inequality-adjusted-education-index/g8e7-97z5

 
El reto de reconstruir todo un sistema educativo
Steve Nettleton, www.unicef.org/spanish/emerg/Timorleste_58538.html

LACLUBAR, Timor-Leste, 13 de mayo de 2011. En lo alto de la cordillera de Timor-Leste, los niños y niñas de la aldea de Laclubar se dirigen a clase. En este tranquilo lugar y bajo el palio de los elevados árboles se encuentra uno de los países más pobres de Asia. Sin embargo, la apacible escena enmascara una historia más oscura que sólo ahora empieza a desvanecerse.
Madalena Soares, de 13 años, en su escuela de la localidad
de Laclubar, en Timor-Leste, cuyo gobierno se ha aliado
con UNICEF para reconstruir íntegramente el sistema de
educación de la nación.
El simple hecho de que Madalena Soares, de 13 años de edad, pueda ir a la escuela constituye un notable éxito de cooperación local e internacional. Madalena no es sólo una alumna sino una líder estudiantil, ya que preside el consejo de alumnos de su escuela. El aula que Madalena comparte con sus compañeros de estudios dista de ser un ámbito ideal, ya que se trata de un simple piso de tierra con paredes de bambú trenzado. Sin embargo, las demás aulas de la escuela están en mejores condiciones.
Tanto la escuela de la localidad de Batara a la que asiste Madalena como esa comunidad en general sufrieron graves perjuicios tras el referéndum mediante el cual Timor-Leste se independizó de Indonesia en 1999. En aquella ocasión, milicias pro indonesias tomaron represalias por la independencia con una serie de matanzas, saqueos e incendios intencionados que obligaron a centenares de miles de habitantes a huir de sus hogares.
“En 1999, toda la población, incluso los niños, quedó desperdigada por toda la región”, explicó Fernanda de Almeida, ex directora de la escuela primaria pública de Batara. “Estábamos en las montañas: estudiantes, padres y madres. Cuando regresamos, muchos alumnos no volvieron a la escuela”. Eso se debió, en parte a que los edificios escolares de Laclubar quedaron en ruinas, sin techos, escritorios o sillas.
En toda la nueva nación, el sistema educativo estaba en ruinas. João Câncio Freitas, Ministro de Educación, comentó que un 80% de la infraestructura escolar resultó incendiado o destruido después del referéndum. “Con respecto a los maestros, en aquella época un 80% era indonesio o se trataba de timorenses que prefirieron irse a Indonesia”, apuntó. “Los estudiantes habían huido, de manera que realmente comenzamos a reconstruir de la nada”.
Ante tal desafío, el Gobierno de Timor-Leste se unió a UNICEF y otros aliados para reconstruir íntegramente su sistema educativo. Desde entonces, se han elaborado nuevos programas de estudios y se siguen rehabilitando escuelas y capacitando profesionalmente a miles de maestros.
“Uno de los elementos del programa académico incluye la enseñanza sobre la paz, la educación cívica y los derechos humanos. De modo que la próxima generación contará con los principios básicos de los derechos humanos y el modo para trabajar juntos y brindarse apoyo los unos a los otros”, señaló Annette Nyquist, Especialista en Educación de UNICEF.
La escuela primaria pública de Batara es uno de los casi 40 centros educativos de Timor-Leste donde se pone en práctica el programa de escuelas acogedoras para los niños. Los maestros de esas escuelas reciben capacitación para crear ámbitos de aprendizaje más incluyentes, en los que los alumnos participen más libremente en sus clases. “La educación no consiste solamente en darles conocimientos a las personas sino en dotarles de las aptitudes que necesitan para integrarse activamente en el proceso de desarrollo”, dijo Freitas. “La educación es imprescindible para un país como el nuestro”.

(Ver video en la página web http://www.unicef.org/spanish/emerg/Timorleste_58538.html)

Para la reflexión, acción y oración

La educación es una de las dimensiones del desarrollo humano cuyos efectos son más visibles a largo plazo. El Informe del PNUD de 2013 (pp. 22-23) alerta de un doble movimiento, cuyas consecuencias no pueden medirse todavía:
  • En los países de IDH bajo, las perspectivas son prometedoras, pues están consiguiendo matriculación plena en educación primaria, y superior al 50% en educación secundaria. ¡Buenas noticias!
  • Por el contrario, los recortes en salud, educación y otros servicios públicos en los países industrializados, salvo excepciones, pueden mermar a largo plazo el desarrollo humano. ¡Noticias preocupantes!
¿Estás de acuerdo con esta visión del PNUD sobre la educación? ¿Contribuyes a asegurar la educación de los más desfavorecidos? ¿Te manifiestas públicamente a favor o en contra de los recortes en educación?
Preferí la sabiduría a cetros y tronos y a su lado en nada tuve a la riqueza. La quise más que a la salud y la belleza, porque su resplandor no tiene ocaso. Con ella me vinieron todos los bienes juntos, tiene en sus manos riquezas incontables. (Sb 7, 8.10-11)

Dios de los Padres y Señor de la misericordia,
que con tu palabra hiciste todas las cosas
y en tu sabiduría formaste al ser humano,
haznos preferir la educación a las riquezas
y la formación básica para todos
al crecimiento económico para algunos.

La desigualdad educativa, puerta de entrada principal a la desigualdad económica
Leoncio Fernández
Fundación SM

El 20 de enero de 2014 leímos en el Informe de Oxfam Intermón “Gobernar para las élites. Secuestro democrático y desigualdad económica” un titular, en mi opinión, absolutamente bochornoso y escandaloso para la especie humana que habita el planeta Tierra. Decía el titular “85 ricos suman tanto dinero como 3.570 millones de pobres del mundo”. Te pido que vuelvas a leer el titular y que lo pienses durante 30 segundos. Aunque ha habido reacciones tratando de “suavizar” lo dramático de este titular, lo esencial del mismo no se puede ni discutir, ni dulcificar: la desigualdad económica en nuestro mundo es la más difícil enfermedad a la que el ser humano se enfrenta.
¿Cómo se llega a comienzos del siglo XXI a esta insoportable situación? La respuesta parece ser que por muchos caminos, por muchos atajos y quiebros a la moral, a la ética y a la justicia. Pero también hemos llegado porque la educación, entendida ésta como la palanca de desarrollo y progreso personal, familiar y social, no ha sido y no es un instrumento al servicio del progreso de todos sino al de unos pocos.
Los datos y las investigaciones nos confirman que la desigualdad educativa aparece por muchas ventanas en la casa que es nuestro mundo. Hay desigualdad educativa entre los países ricos y los empobrecidos, por los recursos que dedican unos y otros a esta actividad. Hay desigualdad dentro de cada país, sobre todo en los empobrecidos, por las posibilidades que se ofrecen a los niños y jóvenes según los recursos económicos de sus familias. Hay desigualdad, incluso en los países ricos, cuando no se atiende adecuadamente la diversidad de necesidades de los niños y jóvenes en especial los más desfavorecidos. Hay desigualdad cuando ser niña se convierte en bastantes países en serio inconveniente para acceder a la educación. Todos esos análisis y reflexiones nos llevan a afirmar que la pobreza y la marginación económica tienen un ingrediente seguro en su creación y mantenimiento que es el de la desigualdad educativa.
¿Estamos condenados a perpetuar y mantener este panorama durante mucho tiempo y en los países a los que nos asomamos en esta campaña cuaresmal con los 40 últimos?
En el Evangelio de Marcos (Mc 6, 34-44) y ante una muchedumbre hambrienta, Jesús dice a sus discípulos: “dadles vosotros de comer”. Si Jesús y su mensaje tiene incidencia en tu vida, escucha hoy sus palabras y aporta tu granito para una más y mejor educación para todos. Son muchas las formas de realizar tu aportación. Búscala y comprométete.