2014-03-19

40 días con los últimos - NIGER

Los más pobres de los pobres









NÍGER
Población:17.493.00 h.
IDH: 0,304 (puesto nº186 de 187)
Indice de Pobreza Multidimensional: 0,642
Índice de pobreza extrema: 81,8 %

Población en situación de pobreza extrema

Se entiende por "población en situación de pobreza extrema" el porcentaje de la población en situación de pobreza multidimensional extrema, es decir, aquellos con un porcentaje de carencia del 50% o más. No hay que confundir este concepto con el de también denominado "pobreza extrema" del Banco Mundial, que se basa en el cómputo de las personas que viven con menos de 1,25 $ al día (equivalente al índice de mañana, jueves 20 de marzo).
El dato del Indice de Pobreza Multidimensional, que abordábamos hace dos días, nos indicaba el porcentaje de la población sujeta a condiciones de pobreza multidimensional (IPM superior a 33,3 %). El índice que presentamos hoy nos habla de cuántos de esos pobres tienen un índice de IPM superior al 50 %.
Por ejemplo, el IPM de Níger es de 0,642. Eso significa que el 64,2 % de la población son pobres multidimensionales. De ellos, el 81,8 % lo son en condiciones de extrema pobreza. Más allá de las cifras escalofriantes, hay muchas personas -con nombre, con rostro, con anhelos- muy, muy pobres.
El primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, de Naciones Unidas, es "erradicar la pobreza extrema y el hambre". A falta de un año para la fecha establecida del 2015, algo se ha avanzado, pero no lo suficiente.

Más información sobre el Objetivo de Desarrollo del Milenio nº1 en:
http://www.undp.org/content/undp/es/home/mdgoverview/mdg_goals/mdg1.html

Población en condiciones de pobreza extrema

Proyecto de apoyo a la escuela de Karakara
África Directo
http://www.africadirecto.org/index.php?m=Paises&pid=6&op=proyecto&tid=190

Karakara es el barrio de leprosos de Zinder. Estos enfermos de lepra, han sido sistemáticamente rechazados y expulsados de la ciudad durante muchos años, hasta que consiguieron un trozo de tierra desértica a su nombre. Construyeron unas casitas de paja (karakara significa paja en su idioma) y aquí se quedaron a vivir.
Ahora ya apenas hay casos nuevos de lepra, pero esta enfermedad tan cruel deja secuelas imborrables, señales tan claras que todavía hoy en día mucha gente de la ciudad no se atreve a venir aquí.
Estos leprosos, mutilados de pies, manos y ojos y con úlceras inimaginables, viven de la mendicidad. Sus hijos y los hijos de sus hijos ya no sufren la lepra, pero, sufren las consecuencias de la marginalidad y viven en la extrema pobreza. La tierra cultivable es muy escasa y además, la gente de karakara no tiene tierras propias. Cultivan la tierra de terceras personas y de cada 10 medidas, una medida es para ellos.
Las condiciones de vida son extremadamente difíciles, con casitas de adobe, mucha suciedad, malnutrición, enfermedades que matan con demasiada frecuencia como la malaria, con ollas demasiado vacías para familias demasiado numerosas…
Se encuentra a unos 2,5 kms de Zinder, la tercera ciudad más grande de Níger. De la capital son unos 950 kms, aproximadamente 15 horas en autobús.
El clima es extremo, con temperaturas que llegan a 50 en abril y mayo, que pasan de 40 entre junio y noviembre y solamente refresca por las noches en diciembre y enero. Las lluvias empiezan en julio y duran unos 3 meses, si el año es bueno, pues evidentemente no hay sistemas de riego y la cosecha depende exclusivamente de las lluvias Las Hermanas de la Asunción de la ciudad de Zinder son una congregación religiosa que lleva instalada en esta ciudad desde hace más de 25 años, desarrollando diversos proyectos educativos, sanitarios y nutricionales. El núcleo de su acción se concentra en el barrio de Karakara, donde su identificación con la comunidad es muy elevada, siendo una institución respetada y querida por el conjunto de sus habitantes.
La hermana Dolores lleva más de veinte años trabajando en el barrio y conoce bien las necesidades de la gente. Junto con la población ha construido un dispensario, un centro de nutrición, otro de alfabetización, un taller de costura y una escuela de preescolar. Sin embargo ella es consciente y en AFRICA DIRECTO compartimos la idea, de que sin una buena educación no habrá desarrollo.
Son varias las razones para que los padres no envien a sus hijos a la escuela:
  • Karakara es un barrio extremadamente pobre. Los niños contribuyen desde pequeños a la economía familiar, bien con trabajitos bien mendigando.
  • La escuela es pública, pero, hay que pagar el material y las familias no tienen medios.
  • Con un triste historial de huelgas y corrupción, las familias no creen en la escuela.
Con este proyecto de escuela queremos por un lado animar a los padres a que envíen a sus hijos a la escuela (para ello se da un saco de mijo al trimestre por familia) y por otro intentar que la escuela funcione como es debido, cada cual tomando consciencia de su responsabilidad.
Los beneficiarios directos serán los 135 alumnos matriculados este curso en C.I. y sus familias.
Como beneficiarios indirectos, todo karakara se beneficiará pues esperamos que de esta escuela salgan las personas que lideren proyectos para seguir mejorando el barrio.
Africa Directo se ha comprometido con esta escuela a seguir manteniendo este programa en el futuro, cada año una nueva clase se ira incorporando, aunmentando el presupuesto en esa misma medida. Por ello vamos a necesitar tu colaboración, sería estupendo si pudieramos contar con tu compromiso de aportación anual.

Para la reflexión, acción y oración

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pié derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de los nadies, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos. Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas, sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folklore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local. Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata. 
(Eduardo Galeano)

Y él, alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis.» (Lc 6, 20-21)

Señor Jesús,
Haznos sensibles a la pobreza de nuestros hermanos,
al hambre de nuestros hermanos,
al llanto de nuestros hermanos.
Nada más. Esto nos basta.
Amén. Así sea.

Necesitamos sanar. Es urgente
Jorge Serrano Paradinas
Entreculturas

Comemos varias veces al día pero ni nos acordamos de lo que hemos comido. No vemos caer las hojas en otoño ni nos enteramos de si llueve o no. Casi no nos damos cuenta de si está soleado o si el aire se ha renovado por la lluvia. No oímos a los pájaros por muy alto que canten y la luna y las estrellas pasan continuamente desapercibidas. Los amaneceres y los atardeceres por mucho que se esfuercen en vestirse con sus mejores colores pasan como si nadie viera nada extraordinario en ellos. Los niños molestan y las personas mayores a veces parece como si no existieran en nuestras ciudades. Y a los pobres… a los pobres no les miramos. Existe un miedo inconsciente de que en un cruce de miradas se descubra que estamos vacíos, que hemos perdido toda inocencia, que ya no soñamos, que ya no disfrutamos tanto de la vida, que somos incapaces de conmovernos, que no podemos empatizar con ellos…
Empieza a ser urgente sanar nuestro corazón, nuestro persistente deseo de ser felices nos mueve a ello. Una manzana, el otoño, la lluvia, los pájaros, la luna, las estrellas, los amaneceres, los niños, las personas mayores, los pobres… Todo es una conspiración para que sanemos. Todo tiene un antídoto potentísimo que debemos ser capaces de descubrir.
Urge volver a mirar, a escuchar, a sentir… Urge pararse. Urge el silencio. Urge comer menos para disfrutar más la comida, trabajar menos para vivir mejor, comunicarnos menos para poder disfrutar más de la gente. Urge tomar contacto con nuestros deseos más profundos. Urge buscar la protección y la seguridad en algo que no es el dinero. Urge el abrazo, la caricia, el beso inocente. En definitiva, urge recuperar la inocencia. Urge volver a Dios.
El contexto social y económico español nos lo está insinuando, la dañada naturaleza nos lo implora y los gritos de los pobres y excluidos en todo el mundo nos llegan exigiéndonos que sanemos, ¡que nos curemos!
Níger necesita que cambiemos la mirada. Níger necesita que volvamos a ser plenamente felices, que veamos el inmenso valor de la fraternidad humana universal, que descubramos ese tesoro y que vendamos todo lo demás para conseguirlo. Níger nos anima a vivir la cuaresma con profundidad y a que disfrutemos del único agua que quita la sed y no esclaviza.