2014-03-22

40 días con los últimos - ESPAÑA

Pobreza multidimensional en España









ESPAÑA
Población:46.985.000 h.
IDH: 0,885 (puesto nº23 de 187)

La pobreza multidimensional en España, en pocas cifras

En los últimos tiempos “se ha restringido las condiciones de acceso a derechos como la sanidad, la educación, los servicios sociales y la dependencia”.
Fuente: http://www.foessa.es/publicaciones_compra.aspx?Id=4705&Idioma=1&Diocesis=42

Hay más de 800.000 residentes en España, sin cobertura sanitaria normalizada, al habérseles retirado la tarjeta sanitaria.
Fuente: http://yosisanidaduniversal.net/noticias.php/la-reforma-de-mato-deja-1

Cerca de 23.000 personas viven en albergues y otros dispositivos por carecer de un lugar donde pasar la noche, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Fuente: http://www.ine.es/prensa/np761.pdf

El 20% de la población de España está excluida del mercado inmobiliario, según los datos del observatorio de la vivienda del Consejo General del Notariado de 2005. El propio Ministerio de Vivienda disponía de un registro de 900 barrios “desfavorecidos” en España.
Fuente: http://www.google.es/url?q=http://www.caritaszaragoza.org/biblio/ficheros
/0904822001374052642.pdf&sa=U&ei=UNdkUoXJNMfWsgaCvoCADg&ved=0CB4QFjAA&sig2
=y6XeudDoKfhrZtTfsdwkzQ&usg=AFQjCNFdwsPHpVMEJlzgc9o7br2v9mpKHA

El 44,5% de los hogares no se puede permitir ir de vacaciones fuera de casa al menos una semana al año. El 40,0% de los hogares no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos.
Fuente: http://www.ine.es/prensa/np740.pdf

En primera persona

Lourdes tiene osteorporosis, diabetes e hipertensión y no tiene tarjeta sanitaria a pesar de que cuenta con residencia legal por reagrupación familiar. La reforma del Gobierno rechaza a personas que han obtenido un permiso de residencia no laboral después del 24 de abril de 2012.No sabe si la cantidad de insulina con la que se está medicando es la adecuada.
Fuente: http://yosisanidaduniversal.net/afectados.php/Lourdes

El Gallinero es un poblado chabolista en el que resulta sencillo ver a niñas recogiendo agua de una Fuente en grandes bidones para llevarla hasta sus casas, menores jugando descalzos, adultos que no saben leer ni escribir que ven cómo su descendencia empieza a ir por primera vez al cole y otras realidades a las que nos tienen acostumbrados los reportajes sobre los países en vías de desarrollo.
Fuente: http://elmundodemanhana.com/2012/06/05/luces-de-el-gallinero-un-poblado-chabolista-a-12-kmde-la-puerta-del-sol/

Para la reflexión, acción y oración

Existen muchos hermanos necesitados que esperan ayuda, muchos oprimidos que esperan justicia, muchos desocupados que esperan trabajo, muchos pueblos que esperan respeto:

«¿Cómo es posible que, en nuestro tiempo, haya todavía quien se muere de hambre; quién está condenado al analfabetismo; quién carece de la asistencia médica más elemental; quién no tiene techo donde cobijarse? El panorama de la pobreza puede extenderse indefinidamente, si a las antiguas añadimos las nuevas pobrezas, que afectan a menudo a ambientes y grupos no carentes de recursos económicos, pero expuestos a la desesperación del sin sentido, a la insidia de la droga, al abandono en la edad avanzada o en la enfermedad, a la marginación o a la discriminación social... ¿Podemos quedar al margen ante las perspectivas de un desequilibrio ecológico, que hace inhabitables y enemigas del hombre vastas áreas del planeta? ¿O ante los problemas de la paz, amenazada a menudo conla pesadilla de guerras catastróficas? ¿O frente al vilipendio de los derechos humanos fundamentales de tantas personas, especialmente de los niños?». (Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, nº5)
Fuente: http://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/justpeace/documents/rc_pc_justpeace_doc_200605 26_compendio-dott-soc_sp.html

El papa Benedicto XVI escribió: El amor al prójimo enraizado en el amor a Dios es ante todo una tarea para cada fiel, pero lo es también para toda la comunidad eclesial, y esto en todas sus dimensiones: desde la comunidad local a la Iglesia particular, hasta abarcar a la Iglesia universal en su totalidad (Deus Caritas Est, 20).

¿Puedo involucrarme en la acción de alguna entidad que intente paliar alguna de las carencias que sufren las persona de mi alrededor?

No había entre ellos ningún necesitado, porque todos los que poseían campos o casas los vendían, traían el importe de la venta, y lo ponían a los pies de los apóstoles, y se repartía a cada uno según su necesidad. (Hch, 4, 32-35)

Señor Jesús,
¿alguna vez te hemos visto en nuestro país
hambriento o sediento
o emigrante o enfermo o en prisión
y no te hemos asistido? (Cf Mt 25, 44)

¿Lágrimas de cocodrilo?
F. Javier Vitoria Cormenzana
Teólogo, miembro de Cristianisme i Justícia

«No puede ser que no sea noticia que muere de frío un anciano en situación de calle y que sí lo sea una caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad. Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil. Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hemos dado inicio a la cultura del “descarte” que, además, se promueve. Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y de la opresión, sino de algo nuevo: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está fuera. Los excluidos no son “explotados” sino desechos, “sobrantes”». 
Son palabras del papa Francisco. Las recordé hace unas semanas, tras comprobar estupefacto cómo se convertían en noticia mundial las lágrimas que CR7 derramaba al recibir el Balón de oro. Alguien escribió al día siguiente que esas lágrimas hablaban de su lealtad y compromiso con el club que le paga sumas estratosféricas de dinero. Una vez repuesto del pasmo, me asaltaron las preguntas: ¿Por qué los telediarios de todos los días no se abren con los sollozos de quienes no tienen tarjeta sanitaria entre nosotros? ¿Sera que los consideran población sobrante? ¿No forma parte de la cultura del «descarte»convertir en invisibles a las víctimas de la pobreza multidimensional española? ¿Por qué sus lamentos impotentes no fuerzan el cumplimiento del espíritu y la letra de la Constitución española, que en la práctica ni les ampara, ni les protege?
«Cuarenta días con lo últimos». Perturbados por su dolor. Compadecidos y movilizados en su favor para terminar con tanta exclusión injusta. Es una ignominia y una blasfemia tratarles como población sobrante. Al contrario, son riqueza para el Dios de Jesús. Como la oveja perdida o el hijo pródigo. Precisamente por estar excluidos, son los favoritos del Padre. Sin esa cercanía y sin ese compromiso, nuestros sentimientos de lástima no dan más que para lágrimas de cocodrilo.