2014-02-18

Ebanjelioa irudietan


Donde quiera que pongas tu mirada,
donde quiera que fijes tu atención,
donde quiera que un átomo subsista,
encontrarás a Dios.

En las formas diversas de las nubes,
en los rayos dorados que da el sol,
en el brillo que lanzan las estrellas,
encontrarás a Dios.

En los dulces balidos que en los prados
el rebaño da al silbo del pastor,
en los trinos cambiantes de las aves.
encontrarás a Dios.

En la sangre que corre por tus venas,
en la misma conciencia de tu yo,
en los propios latidos de tu pecho,
encontrarás a Dios.

En la santa figura de la madre
cuyo seno la vida te donó,
en la franca sonrisa de una hermana,
encontrarás a Dios.

En las lindas pupilas de la joven
que de amores prendió tu corazón,
en la grata visión de un ser querido,
encontrarás a Dios.

En las horas de sombra y amargura
cuando a solas estés con tu dolor
si le buscas en la sombría noche
encontrarás a Dios.
Arturo Gutierrez Martin