2014-01-14

Ebanjelioa irudietan


CONOCIMIENTO Y AMOR

Señor mío, hazme digno de conocerte,
para que también te pueda amar,
pero no con aquel conocimiento que acompaña
a la dispersión del Intelecto,
fruto del ejercicio que proviene de la enseñanza.
Al contrario, hazme digno de aquel conocimiento
por el cual el Intelecto,
con sólo mirarte, glorifique tu naturaleza
en aquella visión que aleja del pensamiento
las sensaciones del mundo…
Mueve en mí la comprensión de tu humildad…
Isaac de Nínive