2013-10-17

Ebanjelioa irudietan


Sólo aquellos que son amados y se alegran en ese amor pueden ser auténticos pacificadores. La oración (vivir en la presencia de Dios) es la acción pacificadora más radical que podamos imaginar. La oración es pacificación y no simplemente la preparación antes, el apoyo durante y la acción de gracias después. La oración no es principalmente una manera de conseguir que algo se lleve a cabo. En la oración podemos deshacer el miedo de la muerte y, por lo tanto, la base de toda destrucción humana.
Henri Nouwen.