2013-09-05

Ebanjelioa irudietan

Querido Señor,
haz que la gente de la Tierra y sus líderes
tomen conciencia de la locura de una carrera armamentista nuclear.
Hoy hacemos duelos por los muertos de pasadas guerras,
pero ¿habrá alguien para hacer duelo por los muertos de la próxima?
Oh Señor, apártanos de nuestra tonta carrera hacia la autodestrucción;
permítenos ver que, en realidad,
la mayor cantidad de armas significa una mayor oportunidad para usarlas.
Por favor, Señor,
haz que los grandes talentos que has dado a tus criaturas
no caigan en las manos de los poderes y principados
para los que la muerte es el medio como también el fin.
Permítenos ver que los recursos ocultos en tu Tierra
son para alimentarnos los unos a los otros,
para ofrecernos mutuo refugio,
para hacer de este mundo un lugar donde los hombres,
las mujeres y los niños de todas las razas y las naciones
puedan vivir juntos en paz.
Danos nuevos profetas
que puedan hablar abierta, directa, convincente y amorosamente
a los reyes, presidentes, senadores,
líderes de la Iglesia y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad,
profetas que puedan hacernos librar combate para la paz en lugar de para la guerra.
Señor, date prisa para ayudarnos. ¡No llegues tarde! Amén.
Henri Nouwen