2013-09-21

Ebanjelioa irudietan


¿Conoces personas que se quejan todo el tiempo? Cuando permaneces mucho tiempo cerca de alguien que se queja constantemente, comienzas a percibir que te irritas con mayor frecuencia que de costumbre. ¿Por qué? Porque la queja es una de las tanta maneras que tiene la ira de reaccionar ante los obstáculos. A diferencia de la queja, que es sumamente estéril, la ira es sumamente creativa. La queja es la ira inútil. Cuando la ira no encuentra maneras de resolver un conflicto se convierte en queja, gira sobre sí misma y se dirige hacia uno mismo y hacia los que tiene cerca. Es verdad que todos podemos tener motivos más que justificados para estar enojados e irritados. El problema no es sentir bronca, ni enfado o ira, sino aprender a gestionar una emoción tan fuerte y con tanta capacidad creativa. ¿Te diste cuenta que cuando estás enojado tu imaginación es mucho más creativa? Esto se debe a que la ira tiene un gran potencial y mueve a la imaginación con gran rapidez. La ira, o la cólera, como la conocen muchos, forma parte de nuestra naturaleza humana y su función originaria es la de luchar por adquirir la virtud, lo que la convierte en un motor de la vida espiritual. Cuando la ira se vuelve contra uno mismo o no encuentra salida para resolver los conflictos es cuando se convierte en queja. Para que la ira contribuya al crecimiento espiritual necesita ser gestionada de otra manera. Por ejemplo, prueba durante 21 días lo siguiente. Cuando te encuentres en una situación que te produce ira o despierta la queja hazte la siguiente pregunta; “¿Qué puedo aprender de esta situación?. Otra podría ser “¿Son mis acciones (elecciones) las que me han puesto en esta situación?” Esto ayudará en primer lugar a no pelearse inútilmente con la realidad y nos brindará la posibilidad de reflexionar sobre lo que nos sucede a fin de sacar alguna enseñanza. Además permitirá tomar conciencia de de las propias actitudes o acciones que realizo. No olvides; la realidad seguirá siendo siempre la que es; la realidad. En segundo lugar las preguntas favorecen a entablar un diálogo con la realidad de manera creativa e inteligente. Cuando podemos tomar distancia de los acontecimientos que vivimos y dialogar con ella, damos lugar a que la ira despliegue su potencial creativo con un fin más nutritivo. De esta manera se evita que la queja sea la manera común de reclamar a la realidad no es como se la ha imaginado o soñado. La capacidad creativa de la ira despliega alterativas para saltear los obstáculos.. Recuerda, no es la ira lo que debe preocuparte, sino la queja que en muchos casos termina engendrando la violencia.
Te proponemos el siguiente desafío. Nada fácil, por cierto. Pero tampoco imposible: "No quejarte, ni criticar, ni reclamar quejosamente...durante 21 días". Este desafío requiere de estar atentos al presente, a "este momento" para evitar la queja inútil y desgastante que solo te provoca desazón y amargura. Si te pillas en alguna queja, no te culpabilices, pero deberás comenzar a contar de nuevo. Es decir que si llevas 5 días sin quejarte y de pronto te descubres haciéndolo deberás comenzar el recuento nuevamente...
Nos hemos vuelto un mundo quejumbroso pero podemos hacer algo para revertir esta situación. ¿Te apuntas?
P. Javier Rojas, sj y Ale Vallina