2013-03-03

40 días con los últimos - Nuestra forma de consumir


ESPAÑA
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La huella de Carmela
La mejor energía alternativa es la que no se consume, dicen los movimientos ecologistas. Y el mejor consumo es el que no se ejercita. El documental "La huella de Carmela", de Evelin Navarro, su nieta, nos da algunas pistas.
Carmela Melgarejo, en sus ochenta y tantos años, ha gastado poco en electricidad. Aunque ya tiene bombillas de bajo consumo, ella, cada mañana recurre a la la laboriosa tarea de: subir la persiana de la ventana. En su pueblo, de clima riguroso, mucho frío y mucho calor, para conservar algunos alimentos utiliza alta tecnología: un clavo en alto de una habitación fresquita sostiene embutidos, pimientos y tomates en rama. El combate contra el calor lo ejerce con un agitador manual autopropulsado, también conocido como abanico. Y, ella que es muy friolera en los pies, en invierno, se enfunda en unas buenas medias de lana. Para ella sola –dice– no es necesaria una lavadora, pero si le cuentan que existen secadoras, no se lo cree.
Como repelente frente a las moscas y mosquitos, que allí son muy molestosos, Carmela no gasta aerosoles taladradores de la capa de ozono que deja cegatas a las ovejas en el sur de Chile. Ni tampoco aerosoles ecológicos; un limón abierto por la mitad y hojitas de laurel incustradas en él suele ser suficiente. Las flores de lavanda gratuitas del monte, secas y envueltas en un pañuelo transpirable, cuando corre un pelín de aire, es un ambientador con cero emisiones de CO2, el más ecológico de todo el mercado verde.
Carmela no gasta en móviles, ni malgasta coltán tan perjudicial para la población congolesa. Es una adicta de las conversaciones presenciales.
Casi nunca tomó un coche ni un autobús, ni, desde luego, contaminó en viajes aeronaúticos. Carmela, «que nunca salió de Granada», dice su nieta, «piensa en los demás»: en las ovejas de Chile, en las mujeres y hombre congoleses, y en sus futuros tataranietos y tataranietas.
Gustavo Duch

3ª semana de cuaresma
Nuestra forma de consumir

A la hora de tomar en consideración la interdependencia que subsiste entre nuestra forma de comportarnos y la miseria de tantas personas, junto con la degradación medioambiental, el aspecto del consumo conlleva una importancia fundamental:
"Es bueno que las personas se den cuenta de que comprar es siempre un acto moral, y no sólo económico. El consumidor tiene una responsabilidad social específica, que se añade a la responsabilidad social de la empresa. Los consumidores deben ser constantemente educados para el papel que ejercen diariamente y que pueden desempeñar respetando los principios morales, sin que disminuya la racionalidad económica intrínseca en el acto de comprar." (Caritas in Veritate, 66).
Está claro: Comprar es siempre un acto moral: con nuestro consumo podemos contribuir al bien y podemos favorecer el mal.
En pleno huracán globalizador, Bolivia, el país más pobre de Sudamérica, demostró carácter propio. Porque su población, hartita de intrusiones y colonizaciones, no se dejó invadir por el imperio Mc. Donalds. La famosa marca que aterrizó en el país en 1997, cinco años después tuvo que cerrar sus ocho sucursales. Frente al aburrido y poco sano menú de la hamburguesa y patatas holandesas, las gentes no tienen dudas. Si hay prisa –que normalmente no hay– o si andan de camino, los comedores populares o el "fast food" criollo ofrecen por pocos pesos una minuta insuperable: agachaditos, jadoqueros, empanadas salteñas, anticucheros, silpancho o el sándwich ‘trancapechos’ con arroz, huevo frito y carne de doña Betty, son manjares de sabor y olor intenso. Así, la cultura pegada a la tierra pudo con el gigante de los rasca-cielos.
Una mujer, Carmela; un país, Bolivia. Ejemplos de cultura pegada a la madre tierra.

Para ayudarnos a pensar y debatir
Algunas afirmaciones para la reflexión y el debate:
• "La mejor energía alternativa es la que no se consume".
• "El mejor consumo es el que no se ejercita".
• "No se trata de limpiar más sino de ensuciar menos".
• "No tanto consumir de forma más limpia sino consumir menos"


Ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres y que nos enseña a renunciar a la vida sin religión y a los deseos del mundo y a llevar ya desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa, aguardando la feliz esperanza, la manifestación gloriosa de nuestro Dios y salvador Jesucristo (Tt 2, 11-13).
Gracias, Señor, porque nos enseñas a llevar ya desde ahora
una vida consciente y consecuente.