2013-02-14

40 días con los últimos - Nuestra forma de alimentarnos


INDONESIA
Población: 244.769.000 h.
IDH: 0,617
La tristeza del orangután
En su paseo por el zoológico, la familia se paró delante de la jaula de los orangutantes, donde un ejemplar adulto descansaba, con la mirada perdida, apartado del resto.
–Papá, ¿por qué está triste el orangután? –preguntó la niña pequeña. Efectivamente, todo en el animal transmitía una nostalgia indescriptible.
–Habéis de saber que los orangutanes, junto con los chimpancés y los gorilas, son simios genéticamente muy parecidos a los humanos –respondió el padre en tono didáctico–. Son nuestros primos más cercanos y no es raro que tengan sentimientos como nosotros.
–Ya, pero ¿por qué está triste? –insistió la pequeña mientras desviaba su atención al helado que tenía entre manos. ¿Es porque se quiere ir con su mamá?
–Yo creo que está soltero y que lo que busca es una compañera que aquí no tiene –intervino con cierta malicia el hermano mayor, ya adolescente, mientras terminaba de zamparse una chocolatina.
–Seguramente lo que echa de menos es su hábitat natural, al que ya no puede volver –concluyó la madre hurgando en su bolso–. ¿Dónde habré metido la crema hidratante? Por cierto, cariño, recuérdame que te compre gel de afeitar, de ése que te gusta… ¡Ah, aquí está la crema! Venga, que aún nos queda mucho por ver…
No se dieron cuenta de que el orangután les seguía con la mirada mientras se alejaban. La madre, de alguna manera, había acertado: ya no podía volver a su hábitat natural… porque hacía tiempo que había dejado de existir. Ni sus hermanos orangutanes ni sus primos humanos que llevaban miles de años habitando esas junglas podían ya volver. Ni tampoco las miles de especies animales y vegetales que enriquecían la biodiversidad de la isla de Borneo. Lo que hasta hacía unos pocos años era una selva tropical se había convertido en miles de hectáreas de palma aceitera, un gigantesco agronegocio que cada año exportaba a los países del Norte millones de toneladas de aceite de palma, el aceite con el que las industrias de alimentación y cosmética fabrican helados, chocolatinas, cremas y geles.
José Eizaguirre
“Grasas vegetales”
El aceite de palma es un aceite vegetal que se extrae de los dátiles de la palma africana, cuyo cultivo se ha multiplicado en las últimas décadas, destruyendo grandes extensiones de selvas tropicales Esto acelera el cambio climático y la pérdidad de biodiversidad, y lleva a especies amenazadas, como el orangután, en Indonesia, al borde de la extinción. Este aceite (y el de coco) está presente en alimentos industriales, cosméticos, productos de limpieza e incluso biocombustibles. No es fácil identificarlo pues normalmente en las etiquetas solo aparece la expresión “grasas vegetales” o “aceites vegetales”.
Además de los daños medioambientales, este cultivo también está provocando desplazamientos y sufrimiento humanos. En Colombia, después de años de inestabilidad, muchos campesinos que vuelven a sus tierras se las encuentran ocupadas por plantaciones de palma. Las reclamaciones de propiedad son difíciles: desde el 2005 se han registrado más de 70 asesinatos de líderes de organizaciones reclamantes de tierras.

¿Qué podemos hacer (o dejar de hacer)?
Informarnos, preguntar, investigar…
•Renunciar a la bollería industrial, destino primordial del aceite de palma. Consumir chocolate de Comercio Justo.
•Leer las etiquetas de los productos de alimentación, cosmética y limpieza. ¡Atención a todo lo que sean “grasas vegetales”!
•Utilizar jabones neutros, ecológicos y artesanales (¡hacer jabón es fácil!)
Y todo esto sin desesperarnos al constatar que no podemos eliminar por completo el aceite de palma de nuestra vida; cualquier grano de arena es un paso importante. Estamos cambiando el mundo.

«Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Lc 23, 34)
Señor Jesús, perdona nuestra inconsciencia, porque no sabemos lo que hacemos.

Para profundizar:
La palabra orangután deriva del malayo Orang Hutan que significa hombre de la selva. Sobre el peligro de extinción de los orangutanes.
El cultivo de aceite de palma. Artículo de Greenpeace
Di no al aceite de palma. Campaña de consumo rebelde de VivaLeBio.
Say no to palm oil” (en inglés): una de las webs más completas sobre este tema.

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