2011-12-17

VIVE SENCILLAMENTE PARA QUE OTROS, SENCILLAMENTE, PUEDAN VIVIR

VIVE SENCILLAMENTE
PARA QUE OTROS, SENCILLAMENTE, PUEDAN VIVIR

Esta frase es el título de la Campaña de Cáritas para esta Navidad y creo que atinan plenamente. Me parece una frase que hace reflexionar, sólo con leerla. Cáritas siempre nos hace pararnos para cuestionarnos hacia donde vamos, qué pretendemos en nuestra vida, y qué es lo verdaderamente importante. Y esta sencillez que pide en su lema de Navidad me cautiva: Una vida sencilla es digna de ser vivida. Os dejo la reflexión de Cáritas que fundamenta este lema.
Estamos invitados a vivir este tiempo de Navidad como una oportunidad para cuestionarnos sobre nuestras elecciones personales y colectivas cotidianas en relación con el consumo, la sostenibilidad y la utilización de los recursos. El efecto de nuestras opciones tiene consecuencias directas sobre el planeta y el resto de personas que habitamos en el mundo, en nuestras ciudades y pueblos.
  • Vivir la sencillez es no necesitar tener muchas cosas para ser feliz, no cayendo en el consumismo ni en las modas que nos obligan a comprar lo nuevo, lo último.
  • Vivir la sencillez es tener más alegría al dar o al compartir, que al recibir, porque has descubierto el sentido de la gratuidad.
  • Vivir la sencillez es vaciar el corazón de todas las cosas innecesarias que lo ocupan, y llenarlo del tesoro de la amistad, de la cercanía y del encuentro humano con los demás.
  • Vivir la sencillez es sentir cercanas a miles de personas que viven injustamente en la pobreza, conmoverte por ello y entonces, te movilizas e implicas porque no quieres vivir mejor que ellos.
  • Vivir la sencillez es poner tu confianza y seguridad no en el dinero o en las posesiones, sino en tus bienes espirituales, en tus convicciones y creencias, en tu fe, en tus capacidades, en tu fuerza interior y en la de aquellos que te aman y aprecian.
 
Texto estraído de la hoja parroquial de la Unidad Pastoral de Sestao.