2011-09-09

Eguneroko komentarioa

Resulta curioso que en la esclavitud elegida se halle siempre una gran liberación, para sí y para otros. Tal es el caso de San Pedro Claver , a quien la Iglesia nos propone recordar hoy. Pedro sintió la llamada a ser esclavo de los esclavos para siempre. Escribió: "Ego Petrus Claver, etiopum semper servus"Así fue. No se limitó a quejarse de las injusticias o a lamentarse de los tiempos en que vivía. Supo, en aquella situación injusta, ser intermediario de Cristo para hacer presente la gracia, la misericordia y la paz de Dios Padre.
En Cartagena (Colombia), durante cuarenta años de intensa labor misionera, se convirtió en apóstol liberador de los esclavos llevados de África. Entre tantos cristianos acomodados a los tiempos, él supo ser luz y sal, supo hacer constar para la historia lo que es posible para Dios en quien tiene fe. Pedro Claver, como Pablo de Tarso, puede dar gracias a Cristo Jesús, que le hizo capaz, se fió de él y le confió el ministerio. ¿Podremos sumarnos tú y yo a esta acción de gracias? Creo que merece la pena buscarlo. En esa búsqueda está el descubrimiento de la luz, que nos hace ver la viga que llevamos en nuestro ojo, sacarla y ayudar a sacar la mota del ojo del hermano. ¡Buen plan de vida!